RUTH, un robot con sentimientos, asegura la calidad en los nuevos desarrollos de Ford

La calidad puede ser difícil de expresar, sin embargo, cuando los clientes se sientan en un automóvil, saben por el tacto de la tapicería y de los botones si algo es especial. 

Sin embargo, medir este atributo no es tarea sencilla. Ante este dilema, los ingenieros de Ford encontraron la solución en el sistema RUTH, Unidad Robotizada para el Tacto y Tecnología Háptica (RUTH, por sus siglas en inglés) que llegó a EE.UU. a principios de este año.

Gracias a este desarrollo, Ford sabe que el Fusion 2013 cuenta con un interior que los clientes quieren.

RUTH permite a los ingenieros cuantificar las características del vehículo, tales como la suavidad, la rugosidad, la temperatura, la dureza y la comodidad. Esto permite adaptar cada interior del vehículo con exactamente lo que quiere un grupo de clientes.

El robot RUTH es un brazo gigante con seis articulaciones, programado para empujar los ajustes, girar las perillas, apretar los botones e interactuar con muchas de las zonas del interior del vehículo de la misma manera en que lo haría una persona.

Eileen Franko, supervisor de artesanía de Ford, cree que RUTH resulta en una mayor satisfacción del cliente, según explicó al Portal Automotriz.

"Gracias a los datos proporcionados por Ruth, podemos estar seguros de que el cliente que compra un auto como el Fusion, experimentará el mismo tipo de calidad que puede sentir si estuviese comprando un automóvil de lujo de alta gama", dice Franko. "Yo podría estar parcializado, pero RUTH no lo está. Sabemos que la suavidad del volante y el reposabrazos en el Fusion son los mejores del mundo."

Las muestras de los interiores son medidos previamente por RUTH. Los estudios de las pruebas de los clientes se llevan a cabo, y después los resultados se califican, mientras que RUTH proporciona los datos para implementar la mejor opción en la producción en masa. 

"Avanzamos más adelante por nuestros clientes, con la más precisa y rápida evaluación del desempeño de nuestros productos", dice Franko. "RUTH simula las habilidades motoras de una persona real, lo que nos permite obtener medidas precisas que expliquen lo que quiere el cliente".

De esta manera, los ingenieros pueden tener las conclusiones y ponerlas en práctica. "Como resultado, cuando los clientes se sientan en un auto asequible como el Fusion, ellos sentirán al instante como si estuvieran en un paseo en automóvil de gama alta", finalizó.

 

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