España prevé ajustes de 102.000 millones de euros hasta 2014

El jefe del gobierno español Mariano Rajoy aseguró el viernes que continuará con las dolorosas políticas de austeridad y presentó a Bruselas un plan de ajuste de 102.000 millones de euros hasta 2014, al tiempo que pedía al BCE precisar sus propuestas antes de decidir sobre una petición de ayuda.

Estos ajustes, que incluye el plan de austeridad de 65.000 millones anunciado en julio, figuran en el proyecto de presupuesto 2013-2014 que Madrid había prometido a sus socios europeos cuando le prorrogaron en un año, de 2013 a 2014, el plazo acordado para reducir su déficit público por debajo del 3%.

"La Comisión Europea celebra la aprobación del presupuesto plurianual y lo analizará exhaustivamente", afirmó en Bruselas el portavoz comunitario Antoine Colombani.

En una carta enviada al presidente del Consejo europeo Herman Van Rompuy y publicada este viernes, Rajoy deplora la lentitud de la implementación de los acuerdos alcanzados en la cumbre europea de junio pasado y llama a la celebración de una reunión del Eurogrupo lo antes posible.

"En ella, el Eurogrupo debería tomar las decisiones necesarias para garantizar la irreversibilidad del euro", escribe Rajoy, y agrega: "Sólo así Europa entraría en una vía de mayor estabilidad, mostraría su compromiso con la moneda única y contribuiría, de esta forma, a reducir las tensiones que se concentran especialmente en alguno de los miembros del euro".

Los ajustes previstos por el gobierno del conservador Mariano Rajoy incluyen ingresos estimados en 35.000 millones de euros por la subida de impuestos, incluido el IVA a partir del 1 de septiembre, así como recortes en el sector público y en los presupuestos regionales de salud y educación.

El objetivo de España es reducir el déficit público de 8,9% del PIB en 2011 a 6,3% en 2012; al 4,5% en 2013 y al 2,8% en 2014.

"En estos primeros meses, en materia de control de las cuentas públicas y de reformas estructurales se ha hecho un gran esfuerzo", afirmó Rajoy el viernes haciendo balance de las políticas de rigor emprendidas desde su investidura en diciembre.

Sin embargo, aumento de impuestos, recortes del gasto en salud y educación, reducción de los salarios de los funcionarios, de los presupuestos de los ministerios y de las ayudas a los desempleados no tuvieron de momento ningún efecto en la mala salud financiera del país.

"Estas medidas no son amables y el gobierno es consciente de ello, no son populares", reconoció Rahoy. Pero "tendremos que continuar en el futuro", agregó.

El líder del conservador Partido Popular (PP) aseguró sin embargo que entre las reformas futuras no prevé una bajada de las pensiones para 2013.

"Con los datos que yo manejo, no tengo intención de bajar las pensiones el año que viene", aseguró.

En cuanto a la posibilidad de solicitar una nueva ayuda para el país, tras haber recibido un crédito de la Eurozona de hasta 100.000 millones de euros para sanear su banca maltrecha tras el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008, Rajoy dijo por primera vez que estudiará las condiciones.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, consideró "inaceptables" el jueves las tasas que pagan países como España e Italia para financiarse y dejó abierta la puerta a que su organismo compre deuda en el mercado secundario.

Pero dejó claro que para ello necesitaría una petición de ayuda de dichos países, al tiempo que proponía otras "medidas no convencionales" que no precisó.

"Lo que quiero es conocer cuáles son esas medias, lo que significan, si son adecuadas y entonces, a la vista de las circunstancias, tomaremos una u otra decisión", afirmó Rajoy.

"Yo no tengo tomada ninguna decisión", afirmó el jefe del ejecutivo español, que hasta ahora siempre ha rechazado la idea de una nueva petición de ayuda.

Con la lucha contra un desempleo récord del 25% como prioridad y atenazado entre el malestar social por los recortes y la presión de sus socios europeos, España ve como los mercados le exigen cada vez intereses más altos para financiarse.

La falta de precisión en las palabras de Draghi había provocado el jueves una nueva sacudida en los mercados: la bolsa de Madrid perdió 5,16% y la prima de riesgo española volvió a dispararse, superando la barrera de los 600 puntos.

Sin embargo, el viernes las plazas del continente recuperaron el optimismo sobre una próxima acción del BCE para estabilizar la Eurozona y la bolsa Madrid ganó 6% al cierre.

"En el marco de su mandato, el BCE intervendrá en los mercados de deuda soberana", consideró el corredor en línea Aurel BCG. "No se trata de financiar a los Estados sino de aportar liquidez a corto plazo a un Estado que no puede refinanciarse en los mercados", agregó.

"No habrá 'default'", subrayó, explicando la nueva calma que hacía relajarse otra vez la prima de riesgo española.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, comparece en una rueda de prensa con el primer ministro italiano, Mario Monti, después de reunirse en el Palacio de La Moncloa, en Madrid, el jueves 2 de agosto.

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