Sin la Presidenta, recuerdan hoy a las víctimas del atentado

Sin la presencia de la presidenta Cristina Kirchner, de visita oficial en Bolivia , la comunidad judía argentina conmemorará hoy, en Pasteur 633, el 18° aniversario del atentado terrorista que destruyó la sede de la AMIA y causó 85 muertos y tres centenares de heridos.

No será, por cierto, un aniversario más. La molestia del Estado de Israel con el gobierno argentino por su intención de establecer negociaciones con Irán -a quien la Justicia señaló responsable del atentado- hará probablemente que los representantes de la Casa Rosada no tengan la cálida recepción de la que disfrutaron en años anteriores. Se esperan las presencias del vicepresidente Amado Boudou; del jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina; los ministros de Justicia, Julio Alak, y de Seguridad, Nilda Garré, y el senador Aníbal Fernández.

Boudou, que estará en ejercicio de la Presidencia, ya pasó por un trance amargo, con silbidos e insultos aislados, el 17 de marzo pasado, cuando representó al Gobierno en el acto por los 20 años del atentado a la embajada de Israel en Buenos Aires.

Otro dato saliente: por primera vez, y luego de encendidas discusiones públicas y privadas, ningún familiar de las víctimas subirá al palco ni hablará a la multitud que, a partir de las 9.53 y frente a la renovada sede comunitaria, recordará a los muertos en el ataque.

¿Las razones para el cambio?: los gritos y abucheos recibidos el año pasado en ese mismo lugar por el familiar Sergio Burstein convenció a las autoridades de la AMIA de no permitir "discursos políticos" en un encuentro dedicado a honrar la memoria de los fallecidos. En esa ocasión, con la Presidenta a pocos metros, Burstein pronunció un destemplado discurso con críticas a Mauricio Macri, a su ex jefe de policía Jorge "Fino" Palacios y al hoy legislador porteño Sergio Bergman.

Como modo de saldar la discusión, y según confirmaron fuentes comunitarias, hoy hablará sólo el presidente de la AMIA, Guillermo Borger, mientras que 18 jóvenes de distintas confesiones leerán textos relacionados con la memoria y la búsqueda de justicia. "La idea es remarcar que fue un atentado contra toda la sociedad. Y volver al origen de estos actos: alimentar la memoria, honrar a los muertos y pedir justicia", afirmó a LA NACION el vicepresidente de la AMIA, José Scaliter.

Despolitizar

La intención de "despolitizar" el reclamo de justicia quedó más que clara, aunque Burstein, cercano a la Casa Rosada y promotor de la causa judicial por las escuchas ilegales que mantiene procesados a Macri, Palacios y el espía Ciro James, no se quedó callado: denunció "censura" por no permitírsele hablar en el acto central, y afirmó que los organizadores preparan "un acto light para tranquilizar sus conciencias". Sofía Guterman, que perdió a su hija Andrea en el atentado, reconoció que había un texto consensuado entre la AMIA y los familiares, pero que "se hace difícil que lo lea otra persona [que Burstein] porque ese grupo acusa de complicidad con la AMIA a cualquiera que suba a leerlo".

La propia Presidenta se metió en la interna durante esta semana. Recibió primero a los familiares que encabeza Burstein, y sólo anteayer se sacó fotos con la dirigencia de la AMIA, a quienes les anunció que no iría al acto y que en su lugar estarían Boudou y buena parte de su gabinete.

En los pasillos de la sede de Pasteur interpretaron su ausencia en el acto de hoy (estuvo en casi todos desde que Néstor Kirchner llegó al poder) como un intento por evitar algún silbido, y para marcar su distancia con las entidades comunitarias, con quienes tuvo trato preferencial durante su gestión.

El gobierno porteño, en tanto, también dirá presente. En nombre de Macri estarán la vicejefa de gobierno porteño, María Eugenia Vidal, y el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj. "No esperamos tener ningún problema, porque hablará sólo Borger. Con Burstein arriba del escenario hubiera sido otra cosa", dijo, con mezcla de esperanza y alivio, un miembro del gobierno porteño.

"LA ARGENTINA TIENE POSICIONES INEXPLICABLES"

Un día antes del nuevo aniversario del ataque a la AMIA, la Cancillería israelí dirigió duras críticas hacia la política internacional argentina, en especial a sus relaciones con Irán.

"El gobierno argentino tiene algunas posiciones difíciles de explicar", afirmó el vocero de la Cancillería, Yigal Palmor. En declaraciones a la Agencia Judía de Noticias, Palmor agregó: "No podemos hablar de cooperación [con Irán], pero sí de una posición nada intransigente hacia la naturaleza terrorista de este régimen. Con el terrorismo no se puede negociar, y con el terrorismo internacional integrista, menos", advirtió el vocero del gobierno de Benjamin Netanyahu.

Palmor agregó que "no puede volver a ocurrir" un atentado como el perpetrado contra la AMIA "ni en la Argentina ni en ningún otro sitio". A través de su Cancillería, la Argentina expresó su disposición a discutir con el régimen de Teherán la entrega a la Justicia de ex funcionarios buscados por Interpol por su presunta responsabilidad en el ataque. "Irán es el mayor peligro para la paz y la estabilidad mundial, con una visión expansionista e imperialista, un régimen que exporta el terrorismo", subrayó el vocero.

En las próximas semanas, llegará al país la nueva embajadora israelí, Dorit Shavit. Muchos prevén una relación más tirante con la Argentina.

Cargando...

YAHOO NOTICIAS EN FACEBOOK