"Cuando olfateen que no será reelegida, saldrán corriendo"

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RÍO GALLEGOS.- Cada vez que habla, el gobernador Daniel Peralta se distancia un poco más de la Casa Rosada. Ayer renovó sus críticas al Frente para la Victoria (FPV), y aseguró que cuando "algunos olfateen que la Presidenta no pueda ser reelegida, van a salir corriendo". Acusó, además, a funcionarios nacionales de armar "una maniobra para desfinanciar" la provincia de Santa Cruz.

Peralta reforzó su apuesta en esta guerra sin cuartel contra el gobierno nacional, al quejarse de los dirigentes que cuestionan su pertenencia al peronismo. "Algunos quieren hacerse más cristinistas que otros", fustigó, y, al hablar anteanoche ante militantes en la sede del PJ en Río Turbio, se preguntó: "¿Saben quiénes vamos a quedar?, los peronistas". Allí lanzó su ataque más duro: "Van a ver que, cuando la Presidenta se mueva a un costado u olfateen que no puede ser reelegida, se van a esconder todos y van a salir corriendo".

En medio de la pelea con el kirchnerismo, el gobernador recorrió la provincia, se reunió con sindicatos y, en los próximos días, lo hará con el arco político opositor. Pareciera que está en campaña, pero en su entorno afirman que despliega una estrategia defensiva desde que en Olivos decidieron cortar la relación con quien fuera uno de sus más estrechos aliados. Hoy dice que, cuando lo acusaron de espiar a la Presidenta, se dio cuenta de que "se buscaba quebrar el orden institucional de Santa Cruz".

Pese a la encerrona política y las dificultades financieras que enfrenta, Peralta adelantó que no renunciará. "Que me destituyan por juicio político o intervención" desafió. Mientras tanto, avanza sobre temas que eran intocables en el esquema kirchnerista, como la posible derogación de la ley de lemas. "Dejó de ser útil y pasó a ser funcional para los intereses de algunos y en detrimento de otros tantos", arremetió.

Peralta estuvo en los últimos dos días en Río Turbio, donde cultivó su base política y hoy gobierna el intendente Matías Mazzú, uno de sus críticos más duros, pese a haber integrado su gabinete. El gobernador advirtió que el Tribunal de Cuentas realiza auditorías sobre las gestiones de ministros de Mazzú en el área de Salud y del intendente de Caleta Olivia, José Córdoba, quien condujo la cartera de Gobierno hasta diciembre.

Ni los intendentes ni la mayoría de los diputados del FPV aprueban el endeudamiento que el mandatario solicita por 200 millones de dólares. Incluso, el ministro de Planificación, Julio De Vido, les pidió a los diputados kirchneristas de la provincia que no lo aprobaran.

"El problema es con nosotros"

"La gente está avivada, percibe que hay una maniobra armada para desfinanciar a la provincia", denunció Peralta. Criticó, además, que el gobierno de Cristina Kirchner haya aprobado a Chubut la emisión de deuda por $ 250 millones. "Quedó demostrado que el problema es con nosotros", aseguró.

Peralta extendió las críticas al secretario de Obras Públicas, José López; al secretario de Minería, Jorge Mayoral, y al secretario de Transporte, Alejandro Ramos, a quienes acusó de "meterse en la política interna" y de "profetizar desde Buenos Aires". Muy duro contra Ramos, se preguntó: "¿A qué vino? ¿Por qué no se dedica a vigilar el estado de las vías del tren, que todavía recordamos a los 51 muertos de Once".

Peralta reiteró que no reformará la ley jubilatoria y, en sintonía con el gobernador cordobés José Manuel De la Sota, adelantó que podría hacer el reclamo de retenciones. "¿Qué diría el gobierno nacional si Santa Cruz pide que no se le retenga más el 15% de la coparticipación que se envía a la Anses?", dijo. Y, acto seguido, aseguró: "La Anses ya no nos financia", al recordar que el déficit de la caja previsional es hoy de $ 930 millones.

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