Moyano llamó a un paro general y marchará contra el Gobierno

MÁS DESTACADO EN ARGENTINA

Lejos de bajar la tensión, Hugo Moyano agigantó ayer el desafío al Gobierno. Resuelto de apuro el acuerdo salarial de camioneros con los empresarios, el jefe de la CGT dio un paso decisivo en la disputa de poder que tiene en vilo al oficialismo: llamó a un paro nacional para el miércoles próximo y activó para ese día una protesta en la Plaza de Mayo.

Lo hizo después de ordenar el levantamiento de la huelga que había paralizado la distribución de combustibles en todo el país y después de firmar de urgencia y casi en secreto un aumento del 25,5% para los camioneros.

La movilización se hará para reclamar una baja o eliminación del impuesto a las ganancias a los trabajadores y por los excluidos del beneficio de las asignaciones familiares. La medida de fuerza, además, se garantizó anoche el respaldo de sus aliados de la CGT y de otros sectores sindicales, políticos y sociales.

Después de conocer en detalle una denuncia penal del ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, en contra de él y de su hijo Pablo, y de una millonaria sanción económica al gremio, el jefe de la CGT se decidió a lanzar a la calle a sus afiliados y a los de todos los gremios que pueda sumar, para movilizarse hasta las puertas de la Casa Rosada.

Al anunciar la protesta, Moyano estuvo particularmente duro con Cristina Kirchner: "Presidenta, deje de lado su soberbia y recoja un poco de humildad", dijo, y acusó al Gobierno de ser "una corte de mitómanos". También censuró la denuncia de Randazzo: "Parece una dictadura militar. No se puede reclamar, no se puede hacer protestas ni ejercer el derecho a huelga".

Unas horas antes, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, había advertido en una conferencia de prensa acerca de la posibilidad de aplicar la ley de abastecimiento ante la escasez de combustible en todo el país. "Es una medida [el bloqueo] que atenta contra la democracia", dijo.

A pesar de que la huelga del transporte de naftas y gas quedó sin efecto cerca de las 16, los problemas de abastecimiento se mantenían hasta anoche en diferentes puntos del país. La situación se normalizaría sólo el fin de semana, según dijeron fuentes empresarias y gremiales. A Moyano lo empujó a redoblar su apuesta el intento del Gobierno de judicializar la protesta. También el tono de las críticas de los funcionarios kirchneristas, entre ellos, la del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, que ayer tuvo su primera aparición pública durante las dos semanas que duró el conflicto salarial con los camioneros.

"Quieren criminalizar la protesta social, como si fuéramos delincuentes", dijo el moyanista Juan Carlos Schmid. La CGT echó mano a esta retórica cuando los dirigentes gremiales Gerónimo Venegas y Rubén Sobrero cayeron en prisión. Nunca antes.

"Los salarios camioneros pasaron a un segundo plano", entonó Moyano antes de anunciar la marcha a la Plaza de Mayo, a la que invitó "a todos los que compartan el reclamo por el tributo de Ganancias y de las asignaciones familiares, y que quieran ejercer el derecho a huelga".

Luego hizo blanco de sus críticas en Cristina Kirchner, que se mantuvo ayer en silencio por el conflicto. "No puede hacer lo que quiera porque tenga el 54%", pidió Moyano, vivado por una barra de camioneros que pobló la sala de conferencias del 4to piso de la sede gremial de San José 1781.

Con una llamada telefónica de la jefa del Estado el conflicto se resolvería. Así barrunta un moyanista que comparte la cúpula del consejo directivo de la CGT. Otro dirigente, el textil y aliado del camionero, Jorge Lobais, no descartó que ese pueda ser el camino a un contexto más pacífico. "Protestamos y vamos a ir a la Plaza de Mayo justamente porque no hay diálogo. Con una reunión tal vez se arregle todo", lanzó Lobais casi como un anhelo.

Pero difícilmente se concrete el encuentro entre Cristina Kirchner y Moyano, abiertamente enfrentados desde diciembre del año pasado, cuando el camionero hizo públicos sus reclamos y su renuncia a la cúpula del Partido Justicialista.

Incluso minan cualquier posibilidad de diálogo los cruces retóricos que avivaron el conflicto.

"Me trataron de golpista. Cuando nosotros peleábamos contra la dictadura, estos tipos [por los funcionarios del gobierno nacional] estaban debajo de la cama. Mienten y se creen sus propias mentiras. No estamos dispuestos a que hagan y decidan lo que quieran, mucho menos con los trabajadores", desafió Moyano.

A su lado, su hijo Pablo, número dos en el escalafón jerárquico del sindicato, aportaba a la escalada. "La Presidenta se va a tener que sentar a dialogar porque seguiremos con los paros sorpresivos y las asambleas si no se resuelve lo del impuesto a las ganancias y lo de la discriminación con los hijos de los trabajadores", alertó. Y se refirió a la posibilidad de ser detenido tras la denuncia penal que concretó el Gobierno. "Es una payasada. Sería un orgullo estar preso por reclamar salarios, mientras que hay funcionarios acusados de corrupción."

Los voceros de Moyano

Unos minutos antes, Hugo Moyano había dejado en claro por qué su hijo había sido el principal vocero durante el conflicto. "Quien les habla es el único responsable de lo que ocurre en la delegación gremial. Todos los compañeros que hablan a la prensa es porque yo los autorizo, incluido Pablo", dijo.

A pesar de que se levantó el paro del transporte de combustibles, el enfrentamiento entre Moyano y la Casa Rosada no tiene visos de aflojar. El avance de la pelea retórica a la acción directa amenaza con extenderse.

Moyano convocó para el miércoles próximo a un paro nacional y protestará el mismo día en las narices de la Casa Rosada. Y un día antes, como un anticipo de su desafío, denunciará al Estado en el Inadi por "discriminación por el no pago de asignaciones familiares". Esta medida ya se había tomado previo a que el conflicto salarial de los camioneros alcanzara cimas de tensión.

CON RESTRICCIONES AL TRABAJO PERIODÍSTICO

El ingreso en la sede del gremio de los camioneros era ayer custodiada por un grupo de personas encabezado por "El Polaco", un reconocido ex barrabrava de Independiente que suele moverse cerca de Pablo Moyano. Ellos controlaron el ingreso de la prensa, pero no todos los medios fueron bienvenidos a la conferencia que brindó Hugo Moyano, en San José 1781. El equipo periodístico del programa CQC, que se emite por América, no fue autorizado a entrar y tampoco recibió los motivos por dicho impedimento. Trabajó desde la calle.

Moyano dixit

"A la Presidenta le pido que deje de lado la soberbia y nos escuche"

"El 54 por ciento no autoriza a hacer lo que quiera. Un poco de humildad"

"Durante la dictadura nosotros peleábamos y ellos estaban debajo de la cama"

"El Gobierno es una corte de mitómanos. Mienten y se creen lo que dicen"

Un conflicto que cambió, hora tras hora

9.30

Denuncias y multas

Le imponen una multa de $ 4 millones a Camioneros y radican la denuncia penal.

10.30

Acuerdo salarial

De palabra, Moyano acuerda con la patronal un aumento del 25,5%.

11.45

De Vido advierte

El ministro afirma que el Gobierno aplicaría la ley de desabastecimiento.

15.10

Paro y marcha

Moyano convoca a marchar el miércoles. Y libera el transporte de nafta.

18.00

Abastecimiento

Los camiones normalizan el transporte. Cristina Kirchner llega a la Casa Rosada.

Cargando...