Inesperada mudanza de Radio 10, en plena tensión entre Hadad y Cristóbal López

Fue un operativo relámpago que sorprendió a todos los empleados. El empresario de medios Daniel Hadad decidió -en forma sorpresiva y sin explicaciones públicas- mudar a Radio 10 , que transmitía con sus estudios desde Fitz Roy al 1900, al edificio ubicado en Uriarte y Nicaragua, en el barrio porteño de Palermo, donde había nacido, hacia fines de la década del 90.

La inesperada decisión de trasladar las operaciones a la antigua sede ocurre en medio de una fuerte tensión entre Hadad y Cristóbal López, el titular del Grupo Indalo , la corporación económica que tuvo el crecimiento más vertigionoso en el país durante la llegada del matrimonio Kirchner a la Casa Rosada, a quien le vendió todo su grupo de radios y el canal de noticias C5N.

Según confiaron esta mañana a LA NACION fuentes de los medios involucrados en la polémica, el propio Hadad estuvo ayer al frente de la mudanza, que debió hacerse a las apuradas, al punto que varios conductores que estaban al aire en las FM PoP y Mega tuvieron que dejar de transmitir para dar paso al regreso de la nave insignia de las radios de ese grupo de emisoras que habían sido vendidas en abril pasado por un monto del orden de los 40 millones de dólares.

LA NACION intentó comunicarse con Hadad y con sus principales colaboradores, pero todos los contactados evitaron responder a la requisitoria periodística.

Sin embargo, se pudo saber que la mudanza se inscribe en un contexto conflictivo más amplio, que involucra no solo a los dos empresarios, sino también al gobierno nacional, que monitorea y controla toda la operación y tiene la llave definitiva, ya que debe dar su autorización para el traspaso del paquete accionario.

De hecho, en junio pasado, cuando se produjo la rebelión de Marcelo Longobardi y Oscar González Oro a la llegada del periodista kirchnerista Javier Romero, el CEO nombrado por Cristóbal López, Alfredo González Luenzo, reconoció que no habían tomado posesión de las emisoras radiales, pero sí de la señal C5N.

De hecho, la operación en principio había sido adquirir Radio 10, la primera del dial en AM, y las FM PoP, Vale, Mega y TKM, y C5N. Todo el paquete implicaba un monto de 40 millones de dólares, al tiempo que el acuerdo obligaba a Hadad no tener medios similares, ni radios ni canales de televisión, hasta el año 2015, justo cuando culmina el segundo período de la presidenta Cristina Kirchner, con quien no pudo anudar una relación similar a la que mantuvo durante toda la gestión de Néstor.

Pese a eso, de acuerdo con los mismos informantes, el total del dinero comprometido en el traspaso no se llegó a desembolsar, debido, principalmente, a la falta de autorización oficial. La decisión del gobierno kirchnerista podría ser tomada en cuenta para el proceso de desinversión que, afirma el kirchnerismo, se debería ejecutar a partir del 7 de diciembre. El principal afectado es el Grupo Clarín, con quien Cristina Kirchner mantiene un encono sin tregua.

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