El Gobierno apuesta a la unidad para 2013

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Cuando falta un año para las elecciones, el Gobierno comienza de a poco a ordenarse para la batalla que determinará el futuro político del kirchnerismo. Con un escenario electoral incierto, la presidenta Cristina Kirchner aspira a mantener el poder lo más intacto posible para llenar las listas legislativas con candidatos propios y evitar fugas anticipadas.

La ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, es hoy la única figura del Gobierno con más chances de quedarse con la cabeza de lista por la provincia de Buenos Aires, según destacan los pocos que están concentrados en la estrategia electoral. La jefa del Estado habla con escasos colaboradores del tema y por el momento, con una pérdida de imagen en las encuestas de opinión, la orden es evitar hablar de candidaturas hasta el año próximo. Recién en marzo comenzará a delinearse el futuro electoral del kirchnerismo. El Gobierno está preocupado por el impacto que pueda tener la protesta del 8 de noviembre próximo. En paralelo, buena parte del gabinete está concentrada en la disputa por la aplicación de la ley de medios.

La Casa Rosada mira con atención las posibles alianzas con vistas al escenario electoral y la mayor incertidumbre surge con la indefinición del gobernador bonaerense, Daniel Scioli. La Presidenta, según comentan sus allegados, aspira a que el mandatario se mantenga dentro del proyecto kirchnerista en 2013.

Algunos funcionarios de Balcarce 50 sostienen que eso dependerá del lugar que le deje Cristina Kirchner para el armado de listas, sobre todo en la Legislatura provincial. Allí se dará la primera fricción. Carlos Zannini, secretario de Legal y Técnica y mano derecha de la jefa del Estado, transmitió hace dos semanas a un dirigente bonaerense que no están dispuestos a ceder espacios.

Como el año pasado, la apuesta es concentrar las candidaturas en manos de los más fieles seguidores presidenciales, tanto para la provincia de Buenos Aires como para el resto de los distritos.

La estrategia del Gobierno para mantener aliados a los gobernadores se dará a través de dos frentes. Por un lado, se mantendrá el plan del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, de aceitar el contacto con intendentes. Por otro, con arcas nacionales menos llenas que otros años, la amenaza hacia aquellos que se salgan del esquema oficial será no aprobarles pedidos de endeudamiento, que deben tener el visto bueno del ministro de Economía, Hernán Lorenzino.

Las encuestas que llegan a la Casa Rosada muestran que la jefa del Estado sigue manteniendo una base electoral del 30 por ciento y que de allí puede sumar. La gran incógnita para el oficialismo es cómo jugará Scioli, que comparte junto con el intendente de Tigre, Sergio Massa, una estrategia de "indefinición", así lo llaman en el Gobierno, sobre sus futuros electorales y son junto a la Presidenta los tres dirigentes con mayor nivel de conocimiento. Las mediciones que resalta el Gobierno reflejan que tanto la imagen de Scioli como la de Massa están medidas en función de que no están de un lado ni del otro. "Ese escenario para ellos puede cambiar una vez que se definan. Nadie sabe cuánto miden solos", explicó a LA NACION un funcionario.

En Balcarce 50 quieren que en 2013 haya una única lista de candidatos a diputados nacionales por la provincia. No se imaginan una interna en las primarias de agosto. La reciente foto de Mauricio Macri con Hugo Moyano y el lanzamiento de la agrupación sciolista, la DOS, comenzaron a mover el tablero rumbo a la pelea electoral. La primera escala será en marzo, cuando haya elección de las autoridades del PJ. La Presidenta aspira a un armado político más amplio a través de Unidos y Organizados, la agrupación cristinista cuya divisoria de aguas es el peronismo. De todas maneras, la Presidenta busca colocar a un gobernador aliado al frente del partido.

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