Giro en la investigación del caso Ángeles: allanaron su casa

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De la conmoción a la sorpresa y el desconcierto: mientras Ángeles Rawson, la chica de 16 años que anteayer apareció asesinada en una planta de residuos de la Ceamse en José León Suárez , era velada anoche en Olivos, la policía y la Justicia allanaron su casa, en el barrio porteño de Palermo. Además, revisaban la cuadra en la que vivía (Ravignani entre Paraguay y Santa Fe) en busca de elementos que pudieran probar las declaraciones de un testigo, que dijo que Ángeles habría pasado por su casa después de que sus compañeras la vieron salir de la clase de gimnasia.

Anoche, policías de la División Homicidios revisaron varios inmuebles para corroborar la sospecha de que estuvo en su casa de Ravignani 2360 antes de que la mataran, y secuestraron las cámaras de seguridad de un edificio ubicado enfrente. La policía parecía dirigir la investigación hacia el entorno íntimo de la víctima.

"Esto es como una gran invasión en tu propiedad, y pareciera que sos vos el asesino de tu propia hija", dijo Sergio Opatowski, padrastro de Ángeles, en declaraciones después del allanamiento.

Según fuentes policiales, el inesperado giro en la investigación del caso que conmueve al país se produjo cuando los forenses que hicieron la autopsia confirmaron que no había sido violada. A partir de esa conclusión, los investigadores establecieron que el ataque sexual no habría sido el móvil. Esto abonó la sospecha de que Ángeles conocía al asesino y que fue estrangulada para evitar que lo identificara. Según fuentes judiciales, los investigadores estuvieron en el departamento de la víctima para secuestrar su computadora personal y las cámaras de seguridad del edificio.

Ángeles había desaparecido el lunes último. Un grupo de amigas la despidió en la esquina de Concepción Arenal y Cramer. Hasta ayer, ése era el último lugar donde la adolescente habría sido vista con vida con última vez. El cadáver había sido hallado anteayer en una cinta transportadora en el predio de la Ceamse, en José León Suárez.

Pero ayer algo cambió en la investigación. Ese giro en la pesquisa se produjo a partir del trabajo de los técnicos de telefonía que habrían indicado que el celular de la adolescente se habría activado por última vez en el área delimitada por dos antenas de telefonía móvil situada a pocas cuadras de la vivienda en la que vivía Ángeles.

Esta presunción que indicaba que Ángeles no habría sido secuestrada en la esquina donde sus amigas la vieron con vida por última vez tendría un sustento en las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad instaladas a lo largo de las 12 cuadras que separan la mencionada esquina de la casa de la víctima.

Con estos elementos, los investigadores abonaron la presunción de que Ángeles pudo haber sido asesinada en la cuadra de su casa. Por tal motivo, anoche, la fiscal Asaro concurrió al allanamiento con las camionetas de la Unidad Criminalística Móvil con el objetivo de buscar restos de sangre en ambas veredas y en su casa. La medida apuntaba también a tratar de establecer si la adolescente pudo ser asesinada por alguien de su entorno.

A las 0.45 de hoy, el padrastro de Ángeles, Sergio Opatowski, salió de la casa tras el operativo y descartó que en el crimen tuviera alguna relación "el entorno familiar o de amigos" de la chica. Explicó que los peritos se habían llevado "la computadora de la nena, libros del colegio y útiles", además de la notebook de su mujer. Aclaró que una brigada policial había ido a buscarlo al velatorio para concretar la requisa porque habían tenido "un desencuentro" a la tarde.

Aseguró que había desayunado con Ángeles a las 8, y que había sido la última vez que la vio. Y aclaró que una sábana que fue secuestrada de la casa anoche era de su hijo mayor y tenía "una manchita de sangre" producto de una operación a la que había sido sometido en febrero.

Uno de los videos que revisaron los investigadores corresponde a una cámara instalada en Cramer y Concepción Arenal, la esquina del campo de deportes de donde Ángeles salió a las 9.45 del lunes, que grabó el paso de dos o tres chicas con el uniforme escolar, pero a quienes sólo se las ve de la cintura para abajo.

La fiscal Asaro ordenó que ese video sea exhibido a los padres de la víctima para que intenten reconocer a Ángeles. La segunda cámara de interés para la causa era la de un quiosco de la cuadra siguiente, en Cramer entre Concepción Arenal y Dorrego, por donde debería haber quedado grabado el paso de Ángeles caminando sola rumbo a su casa, cuando ya se había despedido de sus amigas; a la chica no se la ve.

Además, respecto de la actividad del teléfono celular de Ángeles, la fiscalía tendría acreditado que la recarga virtual de 50 pesos no fue realizada por la chica, ni por el asesino, ni por alguien que manipuló el teléfono, que todavía no fue hallado, sino por la actual mujer de su padre biológico, quien habitualmente le cargaba crédito a la línea de la víctima.

Esa recarga se hizo luego de un extraño llamado que se realizó a las 9.50 del lunes, minutos después de la desaparición de Ángeles, desde su celular a la línea de la banca electrónica. Entonces, ante los indicios que apuntaban a que Ángeles había llegado a su casa, la fiscal decidió allanar el departamento para secuestrar su PC y tratar de establecer si tenía una relación clandestina y cuando quiso ponerle fin la mataron.

Según el informe de la autopsia, Ángeles fue estrangulada entre las 11.30 y las 16.30 del día en que desapareció. Luego ,el cadáver fue arrojado a uno de los contenedores de basura y llevado a la estación de transferencia de la Ceamse, en Colegiales, a pocos metros del lugar en el que las amigas la habían visto con vida por última vez. Desde allí, luego de ser arrojado en medio de la basura a un camión, el cadáver fue transportado hasta el predio de José León Suárez. Allí fue encontrado por un operario que clasificaba la basura.

El cuerpo estaba atado de pies y manos y tenía múltiples lesiones producidas por su paso por las máquinas de la Ceamse. Ayer, los investigadores confirmaron que la adolescente no había sido violada y que lo que en la revisión primaria aparecía como una serie de heridas que indicaban que había sido sometida sexualmente, en realidad, se trataba de lesiones producidas por el paso del cuerpo a través de las máquinas.

Por la tarde, la fiscal Asaro estuvo reunida con el médico forense que estuvo a cargo de la autopsia y con funcionarios del Ministerio de Seguridad de la Nación. Allí se analizaron las conclusiones de la autopsia y se determinó una serie de medidas que apuntaban, entre otras cosas, a tratar de determinar el lugar en el que Ángeles fue asesinada.

Por otra parte, la fiscal Asaro solicitó a las empresas de telefonía celular que remitan el listado de llamadas y mensajes de texto entrantes y salientes durante los días 10 y 11 de este mes, con la ubicación física de las antenas activadas.

Este último pedido se vincula con una presunta llamada telefónica que, desde el celular de la víctima, se habría cursado a una entidad bancaria el día del crimen, así como con una presunta carga de saldo de $ 50 y el posterior apagado del móvil a las 21.49 del mismo día.

Del editor: cómo sigue.

Se acercan horas decisivas. El allanamiento de su casa, mientras Ángeles era velada en Olivos, revela que la Justicia sospecha del entorno.

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