G-20: críticas de Londres a la economía Argentina

LOS CABOS, México.- Como era de esperar, la presidenta Cristina Kirchner debió soportar ayer en la cumbre de líderes del G-20 duras referencias a sus últimas medidas de restricción del comercio exterior, el cepo al dólar y la expropiación de YPF. El primer ministro de Gran Bretaña, David Cameron , criticó esos tres puntos y dijo que "en los últimos ocho meses ha habido medidas que afectaron las inversiones".

Aunque no nombró a la Argentina, la referencia fue inequívoca: "Hemos visto la expropiación de una compañía multinacional, requerimientos para que el giro de divisas por exportaciones de combustibles y mineras se cambien en el mercado local, regulaciones para el cambio de moneda a los habitantes, y todo eso, de un solo miembro del G-20", dijo Cameron en un seminario paralelo a la reunión de líderes mundiales.

Apenas enterado de esas declaraciones, por una consulta de LA NACION, el canciller Héctor Timerman replicó con ironía: "Debe haber hablado de Inglaterra; asumirá sus propias responsabilidades". Se lo veía sonriente, de muy buen humor.

Cuando LA NACION le señaló que Cameron mencionó la expropiación de YPF, el canciller señaló, más serio: "La verdad no lo leí. Estuvimos reunidos con Dilma (Rousseff). Me parece que en las medidas de ajuste, controles, Inglaterra es el país que tiene más paraísos fiscales de todo el G-20. Y uno de los problemas que estamos viendo es la fuga de capitales de Europa hacia los paraísos fiscales".

Efectivamente, las declaraciones de Cameron se conocieron mientras Cristina Kirchner y Timerman estaban reunidos con la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff. Ello fue al mediodía y durante toda la jornada no hubo otra respuesta argentina. La Presidenta luego participó del plenario del G-20, que fue cerrado y sin acceso a la prensa.

También la delegación de España, según pudo saber LA NACION, esperaba una reacción del presidente Mariano Rajoy por la estatización del 51% de las acciones de Repsol en YPF, hace dos meses. Los diplomáticos de ese país dijeron a la prensa que Rajoy impulsaría una frase en el documento final de la cumbre que dijera que " el G-20 exige reglas claras y seguridad jurídica en materia de comercio e inversiones". Y todo eso estaba dirigido a la Argentina.

También allegados directos al presidente de Repsol, Antonio Brufau, que estuvo en la cumbre, aseguraron a LA NACION que "en algún momento Rajoy podría plantearle el tema YPF a Cristina Kirchner, hoy o en otro momento". Y señaló que los juicios contra el Estado argentino por la expropiación, que Repsol considera confiscatoria por no haber tenido indemnización, serán "muchos y por mucho tiempo".

También entre los empresarios reunidos en el Bussines 20, un ámbito paralelo a la cumbre destinada a los empresarios, se escuchó un fuerte reclamo generalizado contra las medidas proteccionistas argentinas. Se cuestionó la "falta de institucionalidad" y "la extrema discrecionalidad" en esas decisiones, según confiaron a LA NACION. Ese era un reflejo del clima general en la cumbre.

A última hora de anoche, Timerman informó que Cristina Kirchner manifestó ante el plenario de presidentes la necesidad de "reestructurar las deudas de los países que no pueden hacer frente a ellas". Y que éstos "no estén solos como la Argentina en 2001". Promovió la necesidad de instituir "un Banco Central unificado, como prestamista de última instancia", y abogó por un cambio en la arquitectura financiera.

Además, criticó los paraísos fiscales "que todavía siguen funcionando y facilitan la salida de dinero de Europa", y manifestó la necesidad de terminar con ellos.

Además, recordó que desde 2008, en la primera cumbre del G-20, "se destruyeron 50 millones de puestos de trabajo de jóvenes", y abogó por "políticas para crear empleo, demanda, consumo y crecimiento" como salida a la crisis.

En la delegación argentina había optimismo de llegar hoy a un documento final que contemple esta postura, incluso deslizaron que la canciller de Alemania, Angela Merkel, y la directora del FMI, Christine Lagarde, mostraron un tono más permeable a estas posturas y a equilibrar el ajuste.

Con este mismo objetivo, Cristina se había reunido antes con su par de Brasil, Dilma Rousseff. Trató de impulsar con ella un bloque "antiajuste" que también incluya a otros países. Su plan es transformarse así en una abanderada contra las políticas de recorte del FMI y de Alemania como recetas para salir la crisis mundial.

No hubo diálogos con Cameron ni con Rajoy. Pero sí saludó al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, y conversó con el de Colombia, Juan Manuel Santos.

También mantuvo un breve diálogo con el primer ministro ruso, Vladimir Putin, con quien se especulaba que tendría una reunión bilateral.

DICHOS Y HECHOS

Interés de Cristina por la salud de Máximo

LOS CABOS, México.- A pesar de la intensa actividad en la apertura de la reunión del G-20, la presidenta Cristina Kirchner se guardó más de un espacio en la jornada para comunicarse telefónicamente con su hijo Máximo, que se restablece en la quinta de Olivos de la operación en la rodilla a la que fue sometido la semana pasada en Buenos Aires.

Periodistas escoltados por patrulleros

Esta desértica pero atractiva villa turística, meca de acaudalados millonarios, se vio alterada por extremas medidas de seguridad. Los móviles de políticos y periodistas son escoltados por patrulleros policiales, con efectivos fuertemente armados.

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