Fuerte aumento en el gasto para obras

En un año electoral, la obra pública constituye el instrumento predilecto del Gobierno para disciplinar a gobernadores e intendentes propios y ganarse voluntades ajenas. Tras un 2012 mezquino en el reparto de fondos para obras, el oficialismo volverá a abrir la canilla el año próximo, cuando se juegue parte de su futuro en las elecciones legislativas.

Los fondos serán generosos: de acuerdo con el proyecto de ley de presupuesto 2013, el monto para obras públicas trepará a casi 4600 millones de pesos, un 24,5 por ciento más que el presupuestado este año. Pero eso no es todo: el ministro de Economía, Hernán Lorenzino -no ya el otrora poderoso ministro de Planificación, Julio De Vido-, podrá contraer crédito público para efectuar obras imponentes y adquisición de bienes de capital por un total de 34.341 millones de dólares, lo que significa una ampliación del 73% respecto de este año.

Beneficiadas y perjudicadas

Entre las provincias más beneficiadas con esta nueva inyección de fondos para obras públicas aparece Buenos Aires, el distrito más populoso del país y territorio donde los kirchneristas depositan sus mayores expectativas electorales el año próximo.

Según el proyecto de presupuesto, al distrito de Daniel Scioli se le asignaron unos 2200 millones de pesos, un 20% más que el año pasado. No todas las provincias son tan mimadas. Santa Fe, por ejemplo, que es gobernada por el socialista Antonio Bonfatti, tiene previsto recibir unos 631 millones de pesos el año próximo en obras públicas, apenas un 2% más que este año.

Pero el dato más llamativo tiene que ver con Santa Cruz, la provincia de los Kirchner. Durante años, el distrito preferido del oficialismo encabezaba largamente los rankings de fondos receptados para obras públicas, en especial, las destinadas a vialidad. Sin embargo, para 2013 el Gobierno hará valer la ruptura en sus relaciones con el gobernador Daniel Peralta y le redujo casi a la mitad el presupuesto.

En efecto, para el año que viene Santa Cruz tiene previsto una partida de 675 millones de pesos, una suma que si bien no es nada despreciable, dista demasiado de los 1035 que el Gobierno le había asignado para este año.

De todas maneras, todo es relativo: en virtud de la ley que le asigna superpoderes al jefe de Gabinete para reasignar partidas del presupuesto y, en particular, las planillas referidas a la obra pública son un dibujo. En efecto, no todas las obras que aparecen en la ley de presupuesto finalmente se concretan, pese a que se les ha asignado la partida respectiva. Al final, es el Poder Ejecutivo el que, mediante transferencias discrecionales de fondos, define a qué provincias beneficiar y cuáles obras promover y cuáles no.

Esta estrategia quedó explícita en el último tiempo con el ministro De Vido como ariete. El funcionario mantiene frecuentes reuniones con intendentes oficialistas bonaerenses con quienes define el esquema de obras en sus terruños y les promete fondos frescos para su avance. Después de haber perdido enormes cuotas de poder interno (como el manejo de las áreas de energía y transporte), De Vido fue ungido por la presidenta Cristina Kirchner como el interlocutor directo con los intendentes, puenteando así a Scioli.

Un detalle no menor es que los fondos para solventar las obras públicas más importantes previstas para 2013 deberán provenir de las operaciones de crédito público que realice el ministro Lorenzino. En efecto, en esta lista figuran las obras destinadas a mejorar los servicios de ferrocarriles, gasoductos, la infraestructura hídrica y de saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo, entre otras.

El proyecto de presupuesto 2013 comenzará a debatirse el martes próximo en la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, que preside el oficialista Roberto Feletti. Ese día asistirán el viceministro de Economía, Axel Kicillof, junto con el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, y el secretario de Finanzas, Adrián Cosentino, quienes deberán enfrentar los embates de la oposición, que una vez más acusó al Gobierno de "dibujar" el presupuesto.

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