Duro informe de la Casa de Moneda sobre la imprenta

Años atrás, cuando los intereses en juego eran muy distintos, la Casa de Moneda emitió un durísimo informe sobre el estado de la ex Ciccone Calcográfica, sus maquinarias, sus condiciones laborales y la necesidad de invertir una fortuna multimillonaria para modernizarla.

Firmado por el entonces gerente de Producción de la Casa de Moneda, Roberto Pedretti, el informe "da cuenta de la precariedad de la compañía, de la obsolescencia de sus maquinarias y de las condiciones cuasi artesanales en las que se producen los billetes", resumió ayer el diputado Manuel Garrido, quien reveló la existencia del documento durante su exposición en la sesión de la Cámara de Diputados.

Ese informe expuso, entre otros aspectos, las falencias de la línea de producción (layout) en la empresa ahora intervenida y que contrató la Casa de Moneda en abril último para imprimir los billetes de 100 pesos. "El layout no es bueno, y se aproxima más a un taller de producción de productos gráficos generales con y sin seguridad que al de una fábrica de billetes", alertó.

El documento estima luego que "el grado de inversión" requerido para la imprenta sería "muy superior [...] si se piensa como un establecimiento que pueda producir billetes de banco, con todos los resguardos, procedimientos, procesos, instalaciones, etcétera, vistos y producidos desde una casa de moneda".

Centrado en las falencias de la línea de producción, el ingeniero Pedretti también alertó sobre:

Numeración: "Máquinas viejas, en mal estado, con controles de numeración de Atlantic Zeiser viejos que no funcionan y ya sin repuestos. Solamente un equipo controlador necesario cuesta no menos de US$ 400.000".

"Se necesitarán numeradores, cuyo juego, más repuestos, tiene un valor superior a US$ 350.000".

"No tiene Cutpak, para el contado, cortado, formado de centenas y millares y empaquetado".

En esa línea, el entonces gerente de la Casa de Moneda informó a sus superiores que los operarios de la ex Ciccone completaban esas tareas "cortando en una guillotina lineal", por lo que "todo es manual, debiendo emplear una importante cantidad de personal, justo donde por razones de seguridad menos personal debe intervenir". Un equipo de estas características, es decir para el corte automático, añadió, "cuesta alrededor de US$ 7.500.000".

"Descarte de billetes"

Pedretti fue más lejos en el informe que ayer reveló Garrido: "No se observaron durante la recorrida ni figuran en el listado de equipos que nos han suministrado máquinas de sorting ni para el numerado, por uno de los billetes recuperados de las hojas parcialmente buenas. Si no cuenta con estos equipos, el descarte de billetes sería muy elevado".

Preciso y metódico con los números, el ingeniero que, según confirmó La Nacion, trabajó en la producción de las series "S" y "T" de los billetes de 100 pesos por la Casa de Moneda, también aportó una valuación para el equipo necesario: "La máquina que realiza estas operaciones cuesta no menos de US$ 3.000.000".

Pedretti, quien durante su carrera conoció 8 casas de moneda distintas (4 en América y 4 en Europa), también apuntó a las áreas de depósito y tesoro de la empresa que entonces controlaban Nicolás y Héctor Ciccone: "No existen áreas suficientes destinadas a tesoros, para almacenamiento de papel para billetes en blanco, ni para el almacenamiento y secado del papel entre las distintas etapas del proceso, ni para los billetes terminados, por lo que se requeriría hacer obras civiles".

"Tampoco se han observado elementos adecuados para la logística del movimiento del papel de billetes -abundó Pedretti-. Faltan contadoras de papel y billetes, las que tienen son precarias y deben reemplazarse."

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