Dura réplica de Peralta a la Presidenta

RÍO GALLEGOS.- Cuando a Daniel Peralta le preguntaron ayer por la reciente frase de Cristina Kirchner sobre tenerles temor a Dios y a ella "un poquito", sacó un crucifico de entre su buzo de gimnasia rojo. "Yo creo en Dios; esto es lo que me protege y nos protege a todos los que creemos y tenemos fe."

Así arrancó una larga respuesta a todas las críticas que en los últimos días le dedicó el gobierno nacional, del que Peralta parece distanciarse cada vez más. Al terminar la inauguración de un club local, el gobernador santacruceño cruzó al ministro de Planificación, Julio De Vido, que lo había cuestionado por su intención de endeudarse. Y advirtió que "hay firmeza para defender las instituciones", una forma velada de decir que no permitirá que lo destituyan.

Desde que la Casa Rosada decidió culparlo de espiar a la Presidenta y empezó una escalada de presiones políticas en su contra, Peralta entendió que intentarían empujarlo del poder. Él repitió su muletilla: "No estoy enfrentado con el gobierno nacional". Pero también advirtió: "Si alguien del gobierno nacional tiene algún problema con este gobernador, sería lamentable que tratara de resolverlo por la vía institucional; nosotros respetamos el voto popular".

Fue particularmente duro con De Vido. El ministro había afirmado que las administraciones provinciales no debían endeudarse para pagar gastos corrientes (como intenta hacer el gobierno de Santa Cruz).

Peralta, en su cruzada por refundarse en el pode r, no dudó en responderle: "Quiero decirle a De Vido que me pongo el sayo. No estamos pidiendo deuda para cubrir gastos corrientes; los santacruceños tenemos un problema estructural, que el ministro lo conoce, que es el régimen previsional".

La provincia no reformó la ley jubilatoria -en la frustrada sesión del 29 de diciembre pasado-. Era un pedido de la Presidenta, y por lo tanto dejó de percibir asistencia financiera para déficit previsional que enviaba la Nación. Para 2012, el déficit proyectado será de 960 millones, un tercio del actual déficit total de la provincia.

Peralta afirmó ayer que no hará la armonización con el sistema nacional, sin el acuerdo de los sindicatos.

"Hay que ajustarse el cinto", recomendó De Vido el viernes . Peralta le devolvió la pelota con los precios locales. "Vale la pena recordar que el kilo de pan en Santa Cruz vale 12 pesos; el de papa, 11. Es muy difícil sostener la coyuntura."

Y también envió un mensaje al gobierno nacional: "La gente por desesperación debe ser llevada a situaciones extremas y la paz social deber ser cuidada por todos".

En estas horas, Peralta se parece más a sí mismo que nunca. Volvió a buscar el pulso en la calle y a abrazarse con la gente sin estructura del partido. Ayer, al mediodía, inauguró la sede del club Racing Río Gallegos y les entregó a los directivos una donación personal de 10.000 pesos. El club, un edificio sencillo y de dos plantas, sin grandes pretensiones, fue construido con subsidios del Estado y el trabajo de los socios.

Peralta llegó con un jogging de tres tiras y un buzo rojo, acompañado por su hijo cirujano, Matías, quien tiene interés por la militancia y es el fiel apoyo de su padre. Lo acompañaba el ministro de Economía, Ariel Ivovich, quien se convirtió en su principal soporte en el poder.

La novedad para la política local es que anunció su decisión de jugar para ser reelegido presidente del partido. "Me lo pide la gente. Pero será cuando nos dejen tener internas." En Santa Cruz, el PJ o FPV no tiene internas desde hace casi 20 años.

Los mensajes ya no son cifrados. "Si alguien piensa que nos vamos a poner nerviosos, o que esta situación puede tener un reflejo en alguna situación del pasado, está equivocado", dijo en clara referencia a la destitución por juicio político que sufrió el peronista Ricardo Del Val en 1990, impulsado por el propio partido. En su entorno aseguran que La Cámpora, que pisa fuerte, no se animaría a pedirle el juicio político.

Peralta no envió los fondos para déficit para los municipios. Desde el gobierno aclaran que no hay dinero, y la mayoría de las localidades dependen de esos envíos para el pago de sueldos.

La situación podría agravarse. Peralta lanzó una advertencia: "Sería lamentable que se complicara la renegociación petrolera con YPF" y aclaró: "Tenemos que ponernos de acuerdo con el canon y cómo nos pagan".

Ese canon, previsto para finales de octubre, implica los fondos que descomprimirían la situación. Para octubre falta una verdadera eternidad.

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