Los diez indicios que inculpan al portero por el crimen de Ángeles

El juez lo indagará por tercera vez en 16 días, y el encargado Jorge Ernesto Mangeri, de 45 años, escuchará una minuciosa descripción del hecho por el que se lo acusó y el detalle de todas y cada una de las pruebas que lo vincularon con el asesinato de Ángeles Rawson.

Desde aquella declaración como testigo que la fiscal María Paula Asaro interrumpió porque se refería a circunstancias que lo autoincriminaban, hasta la actualidad, la representante del Ministerio Público y el juez de Instrucción Javier Ríos incorporaron nuevos elementos en el expediente.

Esos elementos servirían para fundar un eventual procesamiento con prisión preventiva del imputado como presunto autor material del homicidio de la adolescente, de 16 años, ocurrido el 10 de junio pasado en el edificio de Ravignani 2360, en Palermo.

Según fuentes de la investigación, el conjunto de factores que relacionaron a Mangeri con el asesinato de Ángeles incluyó, pruebas científicas, como los estudios de ADN; testimoniales, como las declaraciones de los vecinos del inmueble en el que vivían la víctima y el acusado y técnicas, tal fue el caso de las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad de dos edificios cercanos al lugar del homicidio.

Estas son diez de las pruebas que comprometerían al encargado Mangeri en el homicidio de Ángeles Rawson y que sus abogados Marcelo Biondi y Miguel Ángel Pierri intentarán desvirtuar para sacarlo de la escena del asesinato.

1 Los peritos de la Unidad de Identificación por ADN del Cuerpo Médico Forense que depende de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, determinaron que el perfil genético de los restos de piel hallados debajo de las uñas de tres dedos de la mano derecha de la víctima corresponden a Mangeri.

2 El informe de los médicos legistas que revisaron al encargado del edificio determinaron que algunas de las lesiones que presentaba el imputado habrían sido provocadas por la víctima en su intento por defenderse.

3 Esos mismos médicos sostuvieron que el acusado habría intentado encubrir esas lesiones de defensa con otras heridas que se habría hecho con la ayuda de un pariente policía. Coincidentemente, el día que los detectives de la División Homicidios lo fueron a buscar para llevarlo a declarar por la fuerza pública ante la fiscal Asaro, el imputado estaba en la casa de este familiar, en Escobar.

4 Cuatro de los 26 vecinos del edificio de Ravignani 2360 que declararon entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves ante el juez, afirmaron que el día en que Ángeles fue asesinada, el encargado les avisó por el portero eléctrico que debían sacar la basura dos horas antes, en un horario fuera de lo habitual.

5 Una mujer que vive en el edificio manifestó que el día que mataron a Ángeles se cruzó con el encargado en el pasillo previo a la terraza. La vecina sostuvo que el imputado estaba nervioso. Además le llamó la atención que vistiera una remera de mangas cortas y bermudas a pesar del frío reinante.

6 Un taxista que se presentó a declarar el lunes pasado habría identificado a Mangeri como el pasajero que abordó su vehículo el día del homicidio, en Soler al 5500. En un trayecto de cinco cuadras, lo llevó hasta Ravignani y Paraguay. Agregó que retuvo su rostro por la calvicie particular del imputado. Mangeri había dicho que esa noche fue a la casa de su suegra, en Pacheco.

7 Fernando, el encargado que reemplazó a Mangeri en su trabajo en el edificio, afirmó que nunca lo vio trabajando en un edificio vecino y que le llamó la atención que se comunicara desde un teléfono público y no desde su celular, como lo hacía habitualmente. Para los investigadores, este testimonio habría derribado la coartada del imputado.

8 Anteayer, Franklin Rawson, el padre de Ángeles, declaró como testigo y reconoció a su hija como la joven que aparecía en dos imágenes grabadas por dos cámaras de seguridad instaladas en dos edificios situados a 300 metros y en la misma cuadra, respectivamente, del inmueble en el que vivía la víctima. Para los investigadores, este reconocimiento serviría para demostrar que la adolescente regresó viva al edificio de Ravignani 2360, luego de salir de la clase de educación física y no fue interceptada en el trayecto.

9 Para la fiscal Asaro, el encargado Mangeri habría tenido la oportunidad de interceptar a Ángeles en el hall del edificio y a partir de su conocimiento del manejo de la basura en el inmueble y de los horarios en los que se realiza la recolección de residuos habría retirado el cuerpo sin que ningún vecino lo advirtiera. A este detalle hay que sumarle las contradicciones en las que el imputado incurrió en su primera declaración.

10 Había confianza entre el encargado del edificio y la joven víctima, lo que habría provocado que Ángeles Rawson nunca hubiera esperado que la atacara una persona que conocía en el hall del edificio en el que vivía. Esa relación de confianza había quedado expuesta por el imputado en su declaración, cuando se refirió a las distintas bromas que solía hacerle.

Ángeles Rawson

Certezas y dudas del caso

Los elementos de prueba y los indicios que hoy se manejan

Qué se sabe

No hubo abuso

Los peritajes del Cuerpo Forense del Poder Judicial determinaron que Ángeles no fue abusada ni violada

Rastros genéticos

Se descubrió el patrón genético del encargado Jorge Mangeri debajo de tres uñas de Ángeles

Llegó a Ravignani 2360

Una cámara de seguridad de un edificio lindero muestra a Ángeles poco antes de ingresar en el edificio en el que vivía con su familia

Qué no se sabe

El lugar del asesinato

El crimen se habría cometido en el edificio de Ravignani 2360, pero no se estableció aún el sitio preciso

¿Por qué la mataron?

Aún no se pudo determinar cuál fue el móvil del homicidio. Surgió un indicio, aún no probado, ligado con connotaciones sexuales

¿Hubo un cómplice?

El único imputado es Mangeri y, hasta ahora, todavía no surgieron indicios de que hubiera participado otra persona

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