Derrota cantada: el resultado lógico de tener dirigentes ineptos, un técnico incapaz y futbolistas cuasi mediocres

Para analizar este presente, hay que empezar por el pasado. En este caso, inmediato.

 

Se venía de hacer 31 puntos con Simeone y esta dirigencia, flamante en aquel momento, no trajo refuerzos. O mejor dicho, sólo trajo a Santander (cero goles). Luego, siguió cometiendo errores: le dio la dirección técnica a Luis Zubeldía, que no había hecho méritos como para ser el entrenador de Racing. No hay dudas que es un gran chico, se nota que es buena persona. Pero como técnico… ¡Mmmmm!

 

Tras un pésimo campeonato (se terminó 17º), Cogorno y la Comisión Directiva tenían la gran chance de tener un muy buen mercado de pases. Pero la desperdiciaron. Trajeron jugadores ignotos, sin jerarquía, que no se sabe cómo ni por qué llegaron a Racing (Migliónico, Corvalán, Pérez Guedes, Cámpora), un ‘9’ del cual nada se sabía en los últimos dos años (Sand) y un mediocampista ofensivo sin gol (Villar). Sin embargo, este último rindió en los dos partidos que jugó.

 

Cogorno, Molina… ¿Y el salto de calidad? ¿Y el plantel de renombre? Sólo Ortiz y Camoranesi están en ese grupo. Y la frutilla del postre: vender al mejor de todos (Viola) a 10 días de comenzar el torneo. No hay dudas: Racing incorporó, no se reforzó. Sin jugadores, no hay equipo. Y sin equipo, no hay resultados. Excepto que haya un técnico capaz, apto, sabio, inteligente. Pero… Racing tampoco lo tiene.

 

Zubeldía hizo todo mal desde que llegó. Nunca armó un equipo. Jamás se jugó bien. No se ganó casi nunca. Terminó una pésima temporada. Condicionó a la “Academia” en la tabla de los promedios. Eligió mal los refuerzos. Hizo un planteo muy malo ante Boca.

 

Preguntas para el técnico. ¿A qué juega Racing? ¿Por qué tiene un desprecio tan grande por la pelota? ¿Por qué sólo se ataca con pelotazos y se apuesta a que Centurión corra y le gane por velocidad a los rivales? ¿Y el juego asociado? ¿Y la pausa? ¿Un pase gol en cortada? ¿Una “pared”?

 

Ante Boca, se equivocó en todo. ¿Por qué jugó Martínez de ‘4’, si no es ‘4’ y encima sólo tuvo una práctica con el equipo titular, ya que se iba a ir a Italia, pero no se fue? ¿Cómo va a regalar las bandas como lo hizo desde los 20 minutos del segundo tiempo? ¿Y encima después saca al único volante de contención, que podía hacer los relevos?

 

Zubeldía: atacar no es ir para adelante como sea; atacar es generar espacios, triangular, juntar jugadores y crear sociedades. De esto, Racing nada.

 

¿Y los jugadores? Corvalán es lo mismo que Licht (el error en el primer gol no se hace ni en una “escuelita de fútbol”); Sand está lento, le pesa jugar en un “grande” (ya no rindió en River); Martínez es Martínez; Hauche ya cumplió un ciclo. Y si seguimos así, ya se “quemarán” el resto (Ortiz, Villar, Centurión) ¡Menos mal que está Saja!

 

“Hay que renovar el plantel”, coincidieron los dirigentes y el técnico tras el pésimo Clausura. Bueno, que sepan ellos que la renovación estuvo: Racing tiene mucho menos que el torneo pasado. ¡Pero mucho, eh!

 

Se perdió la Copa Argentina. Estábamos a sólo 90 minutos para ganar un partido que Racing lo viene pensando desde hace meses. El presente duele. Pero más duele pensar en el futuro. Ese futuro que preocupa, que marca que se volverá a sufrir, que deja en claro que hay un mal plantel y que habrá que pensar en sacar resultados para no padecer un promedio que no está tan lejos.

 

¿Sorpresa? Para nada.

 

Todo esto es como lógica consecuencia de tener dirigentes ineptos, un técnico incapaz y jugadores mediocres.

 

Martín Arata

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