Una dependencia excesiva del camión

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Hugo Moyano fundamenta su papel político no en su capacidad de movilización, sino en el poder de fuego que heredó y construyó: la economía del país se mueve en un 94% por camión, y él es el "primer camionero".

Piense en dónde se origina un producto y cómo llega a su lugar de consumo. De los cuatro modos de transporte posibles (camión, ferrocarril, barcazas o buques y avión), el terrestre es por lejos el más relevante. Concentra desde el movimiento de los limones de Tucumán y la producción de las economías regionales que se exportan hasta los LCD y teléfonos celulares que llegan a las grandes tiendas metropolitanas desde Tierra del Fuego. Desde las gaseosas y cervezas hasta los caudales. Desde los diarios y revistas hasta las naftas.

"Si no tenés camiones, no movés nada." Por obvia, la frase de uno de los principales operadores logísticos del país no deja de ser elocuente: la capilaridad del transporte terrestre es densísima en la Argentina. Y si bien del lado empresario hay una dispersión de 45 cámaras nacionales federadas, que representan a 200.000 empresas (pymes en su mayoría), que operan unos 500.000 camiones en todo el país, del lado sindical es más sencillo: conducción personalista y vertical.

Lo que Moyano supo explotar políticamente son los caprichos de la geografía económica: un país como la Argentina, con distancias que superan en promedio los 700 a 800 kilómetros entre los centros de origen de las cargas y los lugares de consumo o los puertos de exportación, merecería una mayor participación del ferrocarril.

Es más, la decadencia del ferrocarril en la Argentina le restó importancia a la eficiencia de cada modo de transporte. Aun cuando la ecuación indica que el costo de mover una tonelada por kilómetro condena por caro al transporte terrestre, el camión es lo más utilizado.

El ejemplo más evidente y estudiado en la Argentina es el de los granos: en 2010 (el último dato disponible) mover una tonelada por camión costó US$ 0,08 por kilómetro contra US$ 0,03 del tren. Sin embargo, sólo el 12% de las 100 millones de toneladas de granos cosechados se transportan por ferrocarril.

Moyano aumenta su poder, entonces, toda vez que una industria necesita un insumo para fabricar y un camión para llevar lo producido. Así como el camión está presente en la salida (y entrada) de una refinería para distribuir combustibles, tiene presencia en los centros de distribución de droguerías y en los parques logísticos concentradores de alimentos y productos de consumo masivo. Y la lista sigue: campos, tambos, terminales automotrices, puertos, comercios.

Cuando Moyano sugirió que su radio de acción e influencia se extendía a todas las cargas que se movieran sobre ruedas, no hizo más que blanquear de qué manera la economía depende de los camiones.

El país no tiene opciones. El ferrocarril cayó en la desidia política que obligó a las empresas a depender del camión aunque fuera más caro. Es cierto, también, que el terrestre es el modo más flexible (los trenes no llegan a las chacras). Pero creció tanto en los últimos años por su indiscutida alianza (empresaria y sindical) con el Gobierno.

Si la logística es el soporte excluyente del normal abastecimiento de todo lo que se consuma, porque es el gran motor que mueve el engranaje de la economía, a la preocupación de los empresarios por la inflación se suma ahora el temor de que ese motor se paralice, y no sólo por la baja del consumo.

El poder sobre ruedas

MOYANO TIENE UNA ALTA CAPACIDAD PARA COMPLICAR LA ECONOMÍA

Transporte de caudales

Como mostró con el paro de la semana pasada, en menos de 24 horas puede complicar el suministro de billetes en los cajeros automáticos. Responden a la Federación de Camioneros los empleados de las seis empresas dedicadas al abastecimiento de dinero en todo el país.

Reparto de diarios y revistas

El gremio controla y está a cargo de la distribución de los diarios y las revistas, sobre todo en el conurbano y en la Capital. Tiene antecedentes de haber bloqueado la salida de diarios.

Abastecimiento de supermercados

Tiene fuerte ascendencia en el personal de las grandes cadenas de supermercado, como las del Grupo Carrefour y Coto. Si paraliza la distribución y la logística, puede poner en aprietos en pocos días a todas las grandes empresas del sector.

Comercio exterior

Cuenta entre sus aliados a los gremios más combativos de las actividades portuarias. Está en condiciones de parar todos los puertos del país. Su mayor poder está en el de Buenos Aires y en el de Rosario.

Recolección de basura

Su mayor poder está en el Gran Buenos Aires y en la Capital. Tiene capacidad para frenar la actividad en una decena de municipios bonaerenses, sobre todo a partir de su influencia en la empresa Covelia. En la ciudad, acordó un beneficio con Macri, pero igual tiene previsto parar la recolección el miércoles.

Transporte de combustible

Moyano demostró que puede desabastecer en poco tiempo a casi todas las estaciones de servicio del país. Su poder, además, se extiende al transporte de larga distancia, lo que dificultaría la distribución.

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