Cristina defendió las restricciones a las importaciones y al dólar

Con un reto para los empresarios, la presidenta Cristina Kirchner defendió ayer las medidas proteccionistas impuestas por el Gobierno a las importaciones y las restricciones a la compra de dólares.

Ante 1900 invitados, entre hombres de negocios, sindicalistas y funcionarios, la jefa del Estado reclamó abandonar lo que llamó "mitos urbanos" que instalan algunos empresarios sobre las medidas restrictivas para el ingreso de productos desde el exterior que aplica la Casa Rosada.

Hubo asistencia perfecta, pero pocos aplausos en el discurso de una hora que pronunció Cristina Kirchner en la cena para celebrar el Día de la Industria, que se cumplió anteayer, con un agasajo que este año fue organizado por el Gobierno.

"Veo inconsistencia en los planteos", se quejó la jefa del Estado en su mensaje, que fue transmitido por cadena nacional a partir de las 22.30 y de manera diferida para no cortar la transmisión del Fútbol para Todos. En su defensa de las políticas instrumentadas por la Casa Rosada, la Presidenta resaltó las medidas de restricción para el acceso al dólar. "Tenemos que utilizarlo para pagar las importaciones y que la industria no detenga su marcha, y para el pago de la deuda."

Se refirió después a las críticas de los empresarios que piden actualizar el tipo de cambio y a su vez reclaman mayor apertura para la importación de productos que necesita la industria nacional. "No es un reproche para vos, Vasco", se anticipó Cristina Kirchner ante el presidente de la Unión Industrial Argentina, José Ignacio de Mendiguren, que había advertido que la matriz industrial de la Argentina seguía dependiendo de las importaciones y que, por lo tanto, era necesario que el Gobierno dejara ingresar productos del exterior.

"El tipo de cambio no está retrasado", se defendió la Presidenta, y dijo que mantendrá la flotación administrada. En defensa de su política proteccionista, apuntó que si propiciaba una devaluación eso encarecería los precios de las importaciones. "Hay una inconsistencia en los planteos", volvió a advertir. "Cuidar el tipo de cambio hace que puedan seguir industrializándose", agregó.

La Presidenta se quejó, además, de los sectores sindicales que reclamaban una actualización cambiaria. "Nunca en mi vida escuché que los sectores gremiales pidan devaluación", azuzó. Ayer fue la primera cena de la industria en estos nueve años de gobierno kirchnerista que no contó entre sus asistentes con el todavía secretario general de la CGT, Hugo Moyano.

Sí estaba, en cambio, su posible reemplazante, Antonio Caló, a quien la Casa Rosada ubicó en la mesa al lado del ministro de Trabajo, Carlos Tomada. En su defensa de las políticas implementadas en los últimos meses, la jefa del Estado se quejó de las informaciones que dan cuenta de faltantes para la industria médica. "Sería absurdo pensar que este gobierno negara la importación de productos básicos para la salud", se defendió la Presidenta.

"Vamos a seguir protegiendo el trabajo y la industria nacional a rajatabla", abundó Cristina Kirchner casi sobre el final. En su único anuncio de la noche, la Presidenta prometió una vez más la instrumentación de una nueva ley de riesgos de trabajo para la que propuso eliminar la doble vía judicial y, a cambio, actualizar anualmente los montos de las indemnizaciones durante las negociaciones paritarias entre empresarios y sindicatos en el Ministerio de Trabajo.

El gesto fue celebrado tanto por los hombres de negocios, que recién allí emitieron el primer aplauso, como por los referentes sindicales invitados al festejo. Cristina Kirchner compartió la mesa central con De Mendiguren y Osvaldo Cornide, de la pequeña y mediana empresa (Came), además de Daniel Herrero (Toyota), Carlos Wagner (CAC), Roberto Urquía (Aceitera General Deheza), Hugo Sigman y Juan Carlos Lascurain. Entre los ministros, estaban allí el de Economía, Hernán Lorenzino; de Industria, Débora Giorgi, y de Planificación, Julio De Vido.

Las definiciones principales

"El tipo de cambio no está retrasado; el sistema de flotación administrada permitió generar crecimiento"

"Sorprende que desde sectores gremiales se pida devaluación, porque sería un impacto de lleno al corazón del salario"

"Las tan mentadas restricciones a las importaciones son un mito urbano"

"Hay que volver a afinar el lápiz, plantear utilidades y ayudar a que siga el crecimiento"

Del editor: qué significa.

Como administradora general de la economía nacional, Cristina exhibió cómo ha logrado domesticar a un empresariado resignado.

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