A pesar de la crisis, se incrementó el consumo

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El efecto paritarias llegó al consumo. En junio, las ventas de alimentos y bebidas pegaron un salto del 2,6% en volumen, en lo que representa la segunda suba más importante del año, empujada por los aumentos salariales acordados en los últimos meses. El dato confirma la recuperación de la demanda que había empezado a vislumbrarse en mayo, tras el abrupto freno registrado a partir de marzo.

Según datos de la consultora CCR, el segundo trimestre cerró con una marcada desaceleración -del orden de un punto- frente a los primeros tres meses del año, aunque en el período se puede hablar de dos momentos muy diferentes. En abril la demanda tocó su punto más bajo: de hecho, las ventas de los productos de la canasta básica habían cerrado con un crecimiento nulo frente al mismo mes de 2011. En el caso de las cadenas de supermercados, se había producido una caída interanual del 2,4 por ciento. Sin embargo, a partir de mayo se inició un proceso de recuperación que se acentuó en junio.

Para explicar este cambio en la tendencia de consumo, en CCR destacan el efecto positivo que tuvieron las negociaciones paritarias en gran parte de la demanda. "Entre mayo y junio se cerraron las paritarias en una docena de sindicatos importantes que venían con las negociaciones demoradas. Los aumentos de salarios que se alcanzaron se volcaron en forma casi automática al consumo", explicó José Ignacio Amodei, director de CCR.

Los especialistas además advierten que el cepo al dólar también puede haber jugado un papel dinamizador de la demanda al clausurar la alternativa de ahorro preferida de los pequeños ahorristas."En un contexto de alta inflación y sin alternativas como el dólar, la compra de cualquier tipo de producto se termina convirtiendo en una especie de valor refugio para muchos hogares", explicaron en CCR.

El tercer factor que impactó en la recuperación del consumo fue la política mucho más activa que exhibió la oferta en las últimas semanas como una manera de contrarrestar el freno en las ventas. A partir de mayo se nota una actividad promocional muy fuerte por parte de las cadenas de supermercados -que habían sido el canal más golpeado por el freno en las ventas-, a la que se sumaron algunas acciones puntuales por parte de las marcas y de las empresas proveedoras.

"En categorías como las de las gaseosas hubo un movimiento muy marcado de parte de las empresas para desarrollar los envases más grandes, lo que ayudó a disminuir la evolución del precio promedio. Cuando para el mercado la tasa de crecimiento de precios de venta al público fue del orden del 24 por ciento, para la categoría de gaseosas se ubicó sólo en el 15 por ciento", señaló Amodei.

Con el incremento de junio, el primer semestre del año cerró con una suba del 1,7% en volumen, tomando en cuenta todos los canales -supermercados, mayoristas, autoservicios y almacenes- y las canastas de alimentos, bebidas, artículos de limpieza y tocador.

Por rubros, la mayor suba en la primera mitad del año se registró en bebidas sin alcohol -que acumularon en el semestre un alza del 8,8 por ciento-, seguidos por alimentos congelados (2,5 por ciento) y lácteos (2,1 por ciento).

La contrapartida de estos buenos desempeños fueron las ventas de artículos de cosmética -que cerraron el semestre con una caída del 1,9 por ciento en volumen-, productos de limpieza (-1,1 por ciento) y bebidas con alcohol (-0,8 por ciento).

Buen mes para los súper

Durante la primera mitad del año, además se consolidó la tendencia del regreso de los consumidores a los negocios tradicionales, que en promedio cerraron el semestre con un incremento del 2,8 por ciento en sus ventas en unidades contra el 1,5 por ciento registrado por los súper e hipermercados.

Sin embargo, el dato más llamativo es que en junio los grandes motores de la recuperación de la demanda fueron las grandes cadenas, que tuvieron un mes excepcional, con un incremento del 3,7% en su volumen de negocios.

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