Computadoras steampunk: tecnología de hoy con aspecto del 1800

La literatura de ciencia ficción creó muchos mundos paralelos. Algunos hacen alusión a alienígenas, planetas donde viven otras especies, personas que conviven con dibujos animados y una lista casi interminable de historias. Una de ellas evolucionó hasta que se convirtió en un movimiento artístico y sociocultural que salió de los libros para meterse, por ejemplo, en el cine. Se trata del steampunk.

Este subgénero retrofuturista gira en torno a una sociedad donde la tecnología a vapor es la que que predomina. Se asienta, mayormente, en la época victoriana que hace alusión al período en el que reinó la Reina Victoria (1837-1901).

El término fue nombrado por por primera vez en el año 1980 por el escritor Kevin Wayne Jeter en la obra Morlock Night (1979). Hay dos novelistas más que marcaron fuertemente el estilo: Tim Powers, que escribió Las Puertas de Anubis (1983), y James Blaylock con Homúnculo (1986). Si bien estos son los primeros, el steampunk recién se hizo famoso a nivel mundial con la presentación, en 1991, de La máquina diferencial de William Gibson y Bruce Sterling.

Los más grandes influenciadores de este mundo ficcional son Julio Verne y H. G. Wells aunque también toma características de Mary Shelley (Frankenstein) o Arthur Conan Doyle (Sherlock Holmes).

Dentro de este universo no solo hay medios de transportes como locomotoras, imponentes barcos, zeppelines, armas, instrumentos musicales, herramientas, prendas y todo tipo de objetos que mezclan la cotidianeidad actual de la sociedad contemporánea con el metal, la madera o el vapor. Muchos fanáticos confeccionan sus propias prendas y van a convenciones donde comparten información y creaciones. En Argentina el movimiento más fuerte lo lleva adelante la Sociedad Steampunk Argentina, quienes se comunican con gente que, como ellos, aman este subgénero de la ciencia ficción.

En el ámbito de la tecnología, por otra parte, existe lo que se llama modding, que es la técnica de modificar el aspecto físico de diferentes dispositivos. Muchos expertos y entusiastas cambian la forma de sus CPUs, mouses, teclados, pantallas e incluso objetos mucho más grandes y complicados como autos para, así, darles la forma que desean.

El steampunk, un subgénero retrofuturista, gira en torno a una sociedad donde la tecnología a vapor es la que predomina y se asienta, mayormente, en la época victoriana

Si bien la mayoría de las personas con esta afición suele convertir sus gadgets en obras de espectaculares luces y mucho más futuristas, amantes de la cultura steampunk y del modding decidieron unir sus dos pasiones y crear computadoras que tengan el aspecto de una que podría aparecer dentro de un libro de Jeter.

Raúl Barrientos, quien pertenece a la Sociedad Steampunk Argentina , es uno de los tantos aficionados que mezcló dos de sus pasiones: "Empecé a realizar modding steampunk porque me pareció genial la idea de hacer que la parte exterior de un objeto tecnológico actual parezca haber sido ensamblado en el 1800".

Demostración de un brazo mecánico steampunk (en inglés)

Barrientos explica que en este género de la ciencia ficción predomina el Do It Yourself (Hazlo Tú Mismo), donde una persona puede crear sus propios accesorios para que tengan un aspecto retrofuturista. "Teniendo en cuenta ciertas premisas en cuanto a estilo, se pueden hacer cosas muy creativas", asegura y agrega que el modding le parece un hobbie muy interesante donde las modificaciones sobre objetos tecnológicos comunes "terminan en verdaderas obras de arte".

Se pueden realizar cambios en todo tipo de dispositivos y si bien la mayoría se hacen en CPUs o monitores, uno de los proyectos en los que se metió Barrientos fue en el de modificar una netbook. Para eso tuvo que tomar medidas, diseñar, cortar, ensamblar partes, barnizar y más. Raúl comentó que "al trabajar con madera encima de placas electrónicas puede haber partes que se calienten mucho. En ese momento es cuando hay que hacer un rediseño de la estructura para que este calor no afecte al material original".

Si bien pareciera que llevar a cabo estos trabajos es algo costoso, no es tan así, ya que se trata de una actividad sobre todo de imaginación y maña. Lo más caro son las herramientas. Muchos aficionados lo que hacen es usar lo que tienen a su alcance. Utilizan partes metálicas que se pueden encontrar tiradas en cualquier taller, como caños, o pedazos de madera.

Pablo Suarez tiene 40 años y es conocido en el mundo del modding como ArgOs . Lleva en esto ya una década de "dedicación plena" y no solo modifica CPUs con estilo steampunk sino también futuristas, vintage o, una en particular, relacionada al Tango.

"Solo hice un steampunk porque si bien es una temática que me gusta mucho demanda también mucho tiempo", explica Suarez. Este proyecto en particular, llamado SteamPlanet , lo hizo para una competencia y tardó seis meses desde la etapa de diseño, aunque esto puede variar: "Hice un trabajo en dos semanas para un torneo e incluso tengo algunos gabinetes que hace años que les vengo haciendo alguna cosa".

Una muestra steampunk en el Museo de Ciencias de Oxford (en inglés)

Suarez explica que este género logra despertar mucho la imaginación y agrega que aquel que haya leído algún libro de Julio Verne como 20.000 leguas de viaje submarino o De la Tierra a la Luna verá en el steampunk lo que vio en su imaginación. También hay muchas películas famosas que hacen alusión a este subgénero. Hugo , dirigida por Martin Scorsese y que ganó 5 premios Oscars en 2011, La brújula dorada , que ganó el Oscar en 2008 al film con mejores efectos especiales y Steamboy, de 2004, que se trata de una de los largometrajes de animación más costosas de la historia.

¿Por qué eligió el modding? Suarez lo resume perfectamente en una sola frase: "Es ese crisol en donde puedo unir todas aquellas cosas que me gustan como el diseño, la arquitectura, la pintura, la electrónica, los comics y la ficción. Toda la tecnología y el arte unidos en el gabinete de una computadora".

Cargando...

YAHOO NOTICIAS EN FACEBOOK