Carrió dijo que no le constan los sobornos

Sin poder aportar pruebas concretas, la diputada Elisa Carrió declaró ayer bajo juramento que no le consta que se hubieran pagado coimas para aprobar la ley laboral de 2000. No obstante, en su testimonio ante la Justicia, dijo que cuando fue rechazado el juicio político contra el ministro de Trabajo Alberto Flamarique entendió que el entonces presidente Fernando de la Rúa "había ordenado el pago de las coimas y estaba claro que estaba protegiendo a su ministro".

El ex ministro Carlos Corach -que también testificó ayer en el juicio contra De la Rúa- también juró que no tenía constancias de la compra de votos y que en esa época, en la que era senador, tampoco le ofrecieron plata.

La que completó el panorama del Senado de 2000 fue Vilma Ibarra, que ayer describió que allí funcionaba una "corporación política que defendía los privilegios" que tenían los legisladores, como cargos, empleados, contratos, pasajes, gastos o viáticos sin control. Dijo que el arrepentido Mario Pontaquarto , un radical ex secretario parlamentario que confesó haber pagado los sobornos, era el "portavoz" de los reclamos de peronistas y radicales. Y que ella, junto al vicepresidente Carlos "Chacho" Álvarez, era la encargada de recortar estos privilegios. Pero "el Gobierno no acompañó", dijo.

Se incomodó cuando las preguntas avanzaron sobre su relación con el ex jefe de Gabinete del kirchnerismo Alberto Fernández, su actual pareja, a quien los acusados consideran el gestor de una operación política para involucrarlos, pues fue quien recibió a Pontaquarto con sus denuncias. También se irritó cuando le preguntaron por la tapa de una revista donde se la había ligado sentimentalmente con Álvarez. "Es una infamia", dijo.

Carrió abrió la audiencia con explosivas revelaciones. Dijo que el gobierno de la Alianza le ofreció ser viceministra del Interior, pero que rechazó la idea. "No quise ser gendarme de los pobres. Lo consulté con Dios y dije que no", testificó.

Además, destrozó en su testimonial a Alberto Fernández: dijo que fue quien "manejó todas las operaciones políticas" del kirchnerismo, y recordó que Daniel Bravo, hijo del socialista Alfredo Bravo, fue quien realizó una operación política para perjudicar la candidatura de Enrique Olivera, al adjudicarle en falso una cuenta en el extranjero. Además, relató que un enviado de Alberto Fernández le había dicho que Néstor Kirchner le mandaba decir tres cosas: que todo el mundo tiene precio, que ella pusiera el suyo y que si no lo hacía la iban a "destruir". Afirmó que rechazó el convite y que, por eso, al tiempo cuestionaron su salud mental.

En su testimonio, Carrió admitió que "no le consta" que hayan existido coimas, pero dijo que si las hubo "la responsabilidad política" fue del ex presidente De la Rúa. Ella respaldó el juicio político a Flamarique y recordó que habló con Álvarez, a quien le advirtió que si las coimas existieron De la Rúa no podía ignorarlo.No obstante, dijo que no tenía pruebas y que lo suyo fue "conjetural".

Corach cerró la audiencia. Contó que Carlos Menem mandó a votar la ley laboral y elogió a la periodista Fernanda Villosio, entonces en LA NACION, que reveló detalles clave del caso: "Es buena periodista, yo la padecí como ministro, es incisiva, insistente, inquieta y estaba sobre las decisiones del ministerio", dijo.

Cargando...

YAHOO NOTICIAS EN FACEBOOK