Ciencia bruja

El plan de Rusia para colonizar la Luna

En cierto momento, durante la reunión, sobrevoló la sombra del programa Apolo. "No", aclaró a sus colegas Vladimir Popovkin, jefe de la agencia espacial rusa Roscosmos. "No estamos hablando de repetir lo que la humanidad logró hace 40 años, estamos hablando de establecer bases permanentes". Eso expuso, traductor mediante, en el curso de la ronda de conversaciones que mantuvieron en Washington DC las máximas autoridades de las agencias espaciales de Europa, Canadá, Rusia, India y Japón. Después de mucho tiempo había consenso en un objetivo: la Luna.


Hace 45 años, un noticiero de EE.UU. daba a conocer el lanzamiento del Sputnik, el primer satélite artificial de la historia, enviado por la URSS.

¿Y la NASA? Ausente con aviso: si por estos días tiene su foco puesto en el lanzamiento de SpaceX en Cabo Cañaveral, Florida, a largo plazo sólo parece pensar en Marte. De lo que no caben dudas es que hoy, la nave Dragón, a punto de acoplarse con la Estación Espacial Internacional, representa el nuevo look hipercapitalista de la carrera espacial: la NASA rediseña el futuro con inversores privados. ¿Y China? Está en otra: la atención del gigante espacial asiático está puesta en el desarrollo de su propia estación orbital.

Las declaraciones de Popovkin son oportunas. La última vez que estuvo en las noticias fue porque trascendió que había sido internado a causa del "fuerte estrés" que sufrió tras golpearse la cabeza. Según el parte oficial, rodó "accidentalmente" por las escaleras del edificio de la agencia espacial rusa. Extraoficialmente, forcejeó por el amor de una mujer con un compañero de trabajo, quien le rompió una botella de vidrio en la cabeza.

Cyrano en la Luna (wikimedia)Cyrano en la Luna (wikimedia)

Las agencias europeas y asiáticas no sólo consideran que la Luna es su prioridad para echar raíces más o menos permanentes en el espacio exterior. Algunos han desistido de otros proyectos para cumplir con el plan de establecerse en nuestra pálida compañera. La agencia japonesa JAXA, por ejemplo, declaró que una misión tripulada al paraje extraterrestre dilecto de Cyrano de Bergerac es su próximo destino. Hasta dio fechas y el perfil de los astronautas que piensa reclutar: sus robots alunizarán cerca del año 2020.

En suma, la Luna está en la agenda de todas las agencias espaciales. La NASA parece estar varios cuerpos más atrás que Rusia, que mira a la Luna con los ojos del colonizador.

EL PLAN RUSO PARA CONQUISTAR LA LUNA

La agenda del Kremlin, según una nota publicada en febrero de 1958, ya preveía construir ciudades lunares. La agenda del Kremlin, según una nota publicada en febrero de 1958, ya preveía construir ciudades lunares.

Según lo que ha trascendido, el longevo y ambicioso programa ruso de construir una base lunar habitable requerirá enviar dos nuevos módulos lunares al satélite natural. Ambas misiones explorarán las regiones polares, donde se han hallado hielo y sustancias volátiles, y la exosfera lunar de gases y polvo. Luego traerán a la Tierra unas muestras del suelo y elegir las zonas adecuadas para instalar el llamado "polígono lunar"

El programa se iniciará en 2015, cuando dos sondas, Luná-Resúrs y Luná-Glob, investigarán los polos del satélite. Luná-Glob tomará muestras del suelo de hasta dos metros de profundidad. En una segunda etapa, los módulos Lunojod-3 y Lunojod-4 trabajarán sobre el satélite durante cinco años unos 30 kilómetros a la redonda, recogiendo muestras y experimentando junto con científicos de diversos países. Ambos funcionarán desde 2020. En el año 2022, o por esos años, el Lunojod-4 alunizará cerca del Lunojod-3, ya que este llevará las muestras al lugar del descenso. En 2023, otro módulo alunizará cerca de Lunojod-3 y Lunojod-4 y trasladará las muestras a la Tierra. En teoría.

Ninguna de las tecnologías remanentes desparramadas en la superficie lunar será descartada: serán módulos o piezas que formarán parte del futuro campamento selenita. Los experimentos realizados en las fases anteriores arrojarán el conocimiento que permitirá definir la colonización de la Luna, que sucederá de ahí en más a velocidad explosiva.

La agencia espacial norteamericana, en tanto, se prepara para poner un hombre sobre un asteroide en el 2020. Y otro en Marte, la década siguiente.

China, que tiene prevista su propia misión tripulada lunar, es otro interlocutor anhelado por las agencias espaciales que no parecen confiar en la NASA para estos proyectos. Más cuando los chinos trabajan, sin respiro, en la construcción de Tiangong-1 ("palacio celeste" en mandarín), una Estación Espacial en órbita desde el 29 de septiembre de 2011.

Habitat inflabe por De LeonHabitat inflabe por De Leon

Uno de los científicos más adelantados en el diseño de habitáculos espaciales es el ingeniero argentino Pablo De León, cuya empresa comenzó a mejorar trajes espaciales y logró conseguir financiación para desarrollar un sistema de exploración tripulada para volver a la Luna y crear laboratorios y hábitats inflables. De León hizo unos hábitats metálicos con un material compuesto: cuando se infla, los astronautas arman la estructura interna y utilizan el regolito (polvo lunar) para proteger la estructura de la radiación.

Diseñado para misiones de 180 días, es un hábitat inflable completo para cuatro personas, con todo el confort necesario, un poco más cómodo que la Estación Espacial Internacional. Se arma en una semana y tiene su área de cocina, baño con ducha y camarotes individuales. Si la estadía se llegara a prolongar, la provisión de alimentos cubre varias veces las necesidades de los astronautas en cada misión. Uno de los desafíos técnicos del proyecto fue evitar el ingreso de polvo lunar, que causa problemas respiratorios, entre otros. ¿Cómo lo evitaron? "Una solución es no entrar el traje espacial en la base. Para eso creamos un autito que se va acoplar un túnel de conexión extensible. Entonces, los astronautas vienen de una expedición y están en un hábitat presurizado del módulo, no necesitan ponerse el traje espacial, pasan directamente al hábitat presurizado por el túnel", explica De León. Así, el traje permanece en el vehículo lunar.

El concepto modular de De León está listo, pero las mejoras son progresivas, en sintonía con el espíritu trekkie. ¿Su misión? Explorar nuevos mundos, descubrir nuevas formas de vida y nuevas civilizaciones, viajando temerariamente a donde a donde nadie ha llegado antes. Continuar, en suma, con la exploración tripulada del Sistema Solar.

Alejandro Agostinelli es periodista y editor del blog Factor 302.4

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