Ciencia bruja

El granjero que se construyó sus propios brazos biónicos

After the accident, Sun Jifa, 51, of Guanmashan, Jilin province, in northern China, desperately needed to work on his family farm, according to the Daily Mail. “I survived, but I had no hands,” he explained. (EuroPics/CEN)After the accident, Sun Jifa, 51, of Guanmashan, Jilin province, in northern China, desperately needed to work …

En marzo de 1781, un músico aficionado a la astronomía llamado William Herschel descubrió el planeta Urano, solamente con la ayuda de un telescopio fabricado por él mismo y su hermana menor. A mediados del siglo XIX, un fabricante de cerveza de Liverpool al que le encantaba mirar las estrellas se puso a investigar por su cuenta cómo mejorar los espejos y telescopios que se realizaban hasta entonces. Su nombre era William Lassell y solo a base de constancia e ilusión consiguió construir algunos de los mejores y más perfectos de la época.

La Historia está repleta de ejemplos de personas curiosas e inventivas que consiguieron grandes logros científicos. Simples aficionados que pusieron su talento oculto y una buena porción de esfuerzo a disposición del avance tecnológico de su época, colocándose a la altura de los mejores y más estudiosos profesionales.

Pero el relato que os traemos hoy a Cuaderno de Ciencias no solo representa una historia de inventiva y originalidad, sino que también es un ejemplo de superación personal y valentía ante la necesidad. Un fiel reflejo de aquel célebre anuncio de refrescos que decía "el ser humano es extraordinario"

Os hablamos hoy de Sun Jifa, alguien que sin su esfuerzo y creatividad no sería más que un granjero chino perdido en un pequeño pueblo llamado Guanmashan en la provincia de Jilin Sheng, que perdió sus extremidades superiores un fatal día hace algunos años. Sun Jifa se encontraba manipulando explosivos cuando le estallaron repentinamente en las manos, privándolo de sus brazos a la altura del antebrazo.

Los médicos no pudieron salvarle los brazos, pero le informaron que podían dotarle de unas prótesis que le ayudarían a continuar con su vida. El problema era que aquellas prótesis eran demasiado caras para un granjero como él. Sun Jifa no tenía tanto dinero...

Se construye sus propios brazos biónicos.Ante la imposibilidad de acceder a las caras protésis por sus escasos medios económicos, Sun Jifa tuvo que adaptarse a la situación y,  se dispuso a construirse sus propias prótesis biónicas.

Ocho años tardó en conseguirlo, pero después de muchos bocetos, proyectos, pruebas, fracasos y vuelta a empezar, Sun Jifa logró su objetivo y ahora puede continuar con sus labores cotidianas al frente de su granja gracias a sus propias prótesis.

Sus nuevos antebrazos le han permitido volver al trabajo para poder alimentar a su familia, y gracias a ellos puede realizar la mayoría de las tareas que realizaba antes del accidente.

La única desventaja que el propio Jifa confiesa es que, al estar construidas con acero, en agosto pasa mucho calor y en invierno tiene algo de frío... Por lo demás, sus extremidades cumplen a la perfección con sus funciones y vuelven a demostrar que, muchas veces, la perseverancia y la creatividad son más importantes que un buen bolsillo.

Fuente:
El granjero que se construyó sus propios brazos biónicos

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