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Pianelli: "No debe haber ciudad en el mundo que no subsidie su transporte público"

VERDADERO

Luego del anuncio de Mauricio Macri sobre el traspaso del sistema de subte de la Nación a la Ciudad de Buenos Aires se abrieron varias interrogantes sobre su funcionamiento. Una de las cuestiones que no se aclaró es qué pasará con los subsidios, ¿el gobierno de la Ciudad los mantendrá el próximo año?

Roberto Pianelli, secretario general de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro (AGTSyP), afirmó la necesidad de mantener los subsidios y aseguró que "no debe haber ciudad en el mundo (…) que no subsidie su transporte público, por lo menos las grandes ciudades (…). Esto es así porque se sabe que el transporte público no es sólo el lucro (…) sino que tiene que ver con cuestiones colaterales al negocio, que tiene que ver con lo que se le brinda a la sociedad". Efectivamente, bajo distintas modalidades, se trata de una práctica común en el mundo.

En la gran mayoría de las ciudades del mundo se subsidia el transporte público, en diferentes proporciones y formas. Así lo señala la introducción de un informe de Nicolás Estupiñán y otros investigadores del Banco Mundial sobre el tema: "Como observación general, los subsidios están omnipresentes en el sector del transporte".

"Los costos operacionales cubiertos por las tarifas [N. de R.: que pagan los usuarios] son menos del 50% en todas las áreas metropolitanas", concluyó un estudio comparativo realizado por la Autoridad de Transporte Metropolitana (ATM) de Barcelona presentado en febrero de 2010, que consideró a Ámsterdam, Berlín, Bruselas, Madrid, París y Barcelona. En Estados Unidos, por otro lado, las grandes ciudades también tienen sistemas subsidiados en al menos un 40 por ciento.

El nivel de gobierno que aporta los fondos
(regional, provincial o nacional) varía en las distintas jurisdicciones. Las fuentes de financiamiento varían también. En París, por ejemplo, una parte del transporte público es subsidiada con un impuesto específico a empresas que cuentan con más de nueve empleados. En Londres, se invierte en transporte público lo recaudado por un impuesto cobrado a los automovilistas de la ciudad.

Existen diferentes razones para subsidiar el transporte público. Una de ellas es la equidad social, que busca garantizar el acceso de todos los ciudadanos al transporte. Otra es fomentar el uso del transporte público por sobre otros medios menos eficientes en términos de uso de recursos no renovables, de espacio y de infraestructura, y más contaminantes.

Si bien subsidiar el transporte público es una práctica común, existen diferencias en cómo se procede.
Entre los diferentes sistemas, según enumera el informe "El ABC de los subsidios al transporte" del Centro de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), se cuentan: las transferencias monetarias directas a ciertos usuarios; las tarifas diferenciales para ciertas categorías, como jubilados o estudiantes; los vales de transporte, en los que el empleador paga una parte del sueldo en vouchers; y los subsidios condicionados a la oferta, que se pagan a las empresas prestatarias según ciertos indicadores como cantidad de pasajeros transportados. Este último es el sistema que se utiliza actualmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Cada mecanismo presenta diferentes inconvenientes y grados de progresividad: algunos son más efectivos en el objetivo de beneficiar a quienes más lo necesitan que otros. En el caso particular de la Argentina, "el Estado subsidia de manera poco eficiente en términos de equidad social, al hacerlo a través de la oferta y no tener en cue    nta los ingresos de la persona", señaló Paula Szenkman, coordinadora del Programa de Integración Global y Desarrollo Productivo del CIPPEC, y agregó: "La introducción de la tarjeta SUBE podría ayudar a focalizar los subsidios y volverlos más progresivos, todo depende de cómo se implemente."

Fuente: Indec


2013 ¿Menos pasajeros en el subte?

Consultado por un posible aumento de las tarifas del subte, Pianelli contestó "el aumento de la tarifa lo que generó es que baje en 300 mil pasajeros diarios, que se van yendo a otros transportes, que migren a otros transportes".

Es cierto que, según el Indec, hubo una disminución en la cantidad de personas transportadas en el subterráneo, al tiempo que subió el número de pasajeros que utiliza el sistema de colectivos. En el caso de los trenes se observa una disminución desde principios de 2011 hasta la actualidad.

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