El avión de Capitanich no tenía necesidad de volar a Panamá

El avión Lear Jet 60 S/N LV-CIO perteneciente a la provincia de Chaco, que llevó al gobernador Jorge Capitanich y a sus hijas a Panamá a fines de diciembre, había hecho su mantenimiento pesado en noviembre de 2011, en la empresa Banyan Air Service, ubicada en Fort Lauderdale, Estados Unidos.

Esto significa que no se hizo en el país caribeño como informó la gobernación chaqueña. Sin embargo, el vuelo a Panamá sí estuvo asociado a ajustes técnicos: el avión debía cumplimentar obligatoriamente unas 40 horas de vuelo que le faltaban para poder acceder a un cronograma de mantenimiento que le permitiera extender la vida útil de los motores.

Pero las horas de vuelo podrían haberse hecho dentro del país, y la decisión de ir a Panamá habría sido tomada por el gobernador, que acababa de perder su vuelo de línea a ese país (en plan de vacaciones) por una reunión de último momento convocada por Cristina Kirchner en la Casa Rosada, el 28 de diciembre.

Después de cotejar datos obtenidos en Estados Unidos, Panamá y Chaco, LA NACION pudo tener los detalles acceder a los registros de lo que la nave hizo en esos viajes. De ahí también surge que Capitanich dijo la verdad en un dato clave: el vuelo a Panamá (igual que el anterior a Miami) no fue pagado por la provincia, sino por Baires Fly, la empresa que le vendió el avión y que está a cargo de la garantía por un año.

Según figura en los pliegos de licitación de la aeronave, ese plazo expirará el 9 de febrero, pero hasta entonces Baires Fly debe pagar todos los viajes asociados a los ajustes técnicos del Lear Jet 60, incluidas las horas de vuelo faltantes para llegar a los estándares de mantenimiento internacional. Para eso, y como figura en el decreto provincial 587/11, la empresa había facturado 871.200 dólares para hacerse cargo por un año de la garantía total del avión.

LA NACION se comunicó con Luis Grande, dueño de Baires Fly, que confirmó esa información. "El avión está en garantía y yo pagué todos los gastos del vuelo, como dijo la gobernación", sostuvo el empresario.

Cuando este diario lo consultó si el mantenimiento llamado "pesado" (revisión de la condición física, funcional y operativa del aparato) se hizo en Miami durante 30 días, mientras que el viaje a Panamá fue sólo para cumplimentar horas de vuelo y chequear la revisión previa, Grande clausuró la conversación. "Yo no soy el vocero del gobernador, búsquenlo a él y pregúntenle", contestó.

Pero el detalle de los días que duró el viaje, qué tipo de revisión técnica se hizo en cada caso y quién pagó el mantenimiento del avión figura en los registros de Banyan Air Service y también en los de Pipo DS SA, la empresa panameña que revisó el avión en ese país.

Esa compañía ya había informado que "sólo se suministró hidrógeno a una cubierta" del Lear Jet 60, aunque LA NACION averiguó que también hubo una revisión rápida de los equipos. Algo que se podría haber hecho en casi cualquier aeropuerto del mundo, incluida la Argentina. Los mismos datos constan en el libro de mantenimiento del avión, un documento legal con toda la información técnica de la aeronave.

Consultado por LA NACION por los motivos reales para ir a Panamá, el vocero del gobernador informó que Capitanich consideraba que había aclarado todo lo necesario. "Dimos el tema por terminado y no vamos a hablar más porque él dijo todo lo que tenía que decir", contestó.

El lunes pasado, este diario había publicado que el mandatario chaqueño había volado a sus vacaciones a Panamá en el avión de la provincia. Al día siguiente, en una conferencia de prensa convocada de urgencia, Capitanich dijo que no habían sido vacaciones, sino un viaje oficial "aprovechando que la aeronave debía realizar un servicio técnico en Panamá". Agregó que había visitado Haití y mostró fotos junto al presidente de ese país, Michel Martelly.

Según los registros de la aeronave a los que tuvo acceso LA NACION, el avión efectivamente pasó por Haití. El viaje completo se extendió desde el 28 de diciembre hasta el 6 de enero y fuentes aeronáuticas estimaron que a Baires Fly (por ser un proveedor especializado) le debe haber costado unos 60.000 dólares.

También en el ambiente aeronáutico explicaron que es "totalmente corriente" que los gobernadores usen los aviones oficiales para sus viajes particulares y de ocio, pero dentro de la Argentino o Uruguay, "porque cualquiera con experiencia sabe que los viajes afuera quedan asentados".

El vuelo de la discordia

El Lear Jet 60 S/N LV-CIO estuvo durante un mes en Fort Lauderdale, Florida, para hacer lo que se llama el "mantenimiento pesado" de la aeronave.

El viaje . El 28 de diciembre, el gobernador Capitanich salió de la Casa Rosada y se subió al avión oficial que lo llevó a Panamá y Haití. Volvió el 6 de enero a su provincia.

Regreso movido . Después de que LA NACION publicó la información, el gobernador dijo que había sido un viaje oficial para promover el comercio y mostró fotos con el presidente de Haití.

Enojados . El vicegobernador Juan Bacileff Ivanoff lo acusó de "ningunearlo" por no haberle avisado del viaje. La oposición amenaza con iniciarle un juicio político a Capitanich.

US$ 4 MILLONES

El precio del avión

Se trata de un Lear Jet 60 usado, cotizado en ese valor, que la gobernación compró hace un año.

US$ 871.200

El precio de la garantía

Es lo que facturó la empresa Baires Fly para asumir todos los costos de mantenimiento por un año.

DIXIT

"Fue un viaje oficial, aprovechando que la aeronave debía realizar un servicio técnico en Panamá" JORGE MILTON CAPITANICH. Gobernador de Chaco

Cargando...