El año de las fotos robadas más "hot"

Scarlett Johansson, Mila Kunis, Rihanna y Blake Lively son sólo algunas de las actrices de Hollywood que se animaron a las fotos y videos caseros, los que, desde la más absoluta intimidad, terminaron apareciendo en la web por la acción de un hacker.

El anglicismo sexting -contracción de sex y texting- parece haber ido evolucionando, ya que surgió como un simple envío de mensajes de texto de contenido erótico o pornográfico y ahora también abarca videos y fotografías transmitidas a través de cualquier dispositivo móvil.

 

Esta práctica, combinada con la acción de "piratas" electrónicos aficionados a espiar la intimidad de los personajes públicos, dio origen a uno de los mayores escándalos del año. La intrusión electrónica, cuyo blanco inicial eran las PC, se ha extendido actualmente a laptops, iPads y todo dispositivo desde el que se pueda tener acceso a información personal.

 

Scarlett Johansson, quien fue la estrella de Lost in Translation (Perdidos en Tokio) y Match Point, sufrió el robo de imágenes privadas tomadas por ella misma con su celular y que la muestran en un baño totalmente desnuda, de espaldas y reflejada en un espejo. 

 

La misma "escenografía" escogió la modelo y actriz Blake Lively -ex novia del intérprete Leonardo DiCaprio- para tomarse fotografías sin ropa. Pero un hacker se las sustrajo y su representante tuvo que salir a dar la cara por ella, negando que se tratara de la protagonista de Gossip Girl.

 

Mila Kunis fue otra víctima del mismo ciberpirata de Scarlett, Christopher Chaney, quien subió a la web fotos íntimas que la intérprete se habría tomado en una habitación  junto al cantante Justin Timberlake, que aparece sin camiseta en una cama y con ropa interior femenina sobre su cabeza.

 

La artista Christina Aguilera también sufrió una intrusión de este tipo, una de las tantas causas por las que 2011 no fue un buen año para ella. Además de separarse del padre de su hijo y engordar varios kilos, un hacker ingresó en los documentos de su estilista y sustrajo una serie de imágenes comprometedoras, que rápidamente fueron subidas a internet. La cantante aparecía semidesnuda y luciendo provocativos atuendos y, según reveló su manager, las imágenes "habían sido tomadas en la privacidad de su vivienda".

 

También los videos hot se convirtieron en la nueva preocupación de las estrellas internacionales. La cantante Rihanna, quien ya había sido víctima de la divulgación de imágenes privadas, no la pasó nada bien cuando se enteró de que una cinta erótica -en la que aparecía manteniendo relaciones sexuales con el rapero J. Cole- estaba nada menos que en manos de un representante de la empresa de contenidos para adultos Hustler. "No les creemos. Ustedes necesitan más público... y claro, ¡también necesitan un video de sexo que sea real!", salió a desmentir en su cuenta de Twitter.

 

El mundo de la política no se quedó atrás: así, un simple flirteo en Twitter terminó con la ascendente carrera del congresista demócrata estadounidense Anthony Wiener, una figura emergente dentro del Partido Demócrata. "La foto era mía y yo la envié. Estoy profundamente arrepentido de lo que he hecho, pero no voy a dimitir", declaró el político, luego de haber negado en reiteradas ocasiones el envío de una sexpic (abreviatura de sex picture, 'foto sexual') para a seducir a una joven.

 

Wiener reconoció haber mantenido "varias relaciones inapropiadas" con seis mujeres, a través de Facebook y Twitter. "Nunca las conocí personalmente, no tuvimos sexo. Sólo nos enviamos fotos", afirmó. Pero tras el gran escándalo que se desató, se vio obligado a renunciar a su cargo. "Quiero anunciar mi dimisión para que mis colegas puedan continuar con su trabajo y mi esposa y yo podamos seguir sanándonos del daño que yo mismo he causado", declaró a los medios, sepultando así una prometedora carrera política.

Cargando...