En una extensa y polémica entrevista publicada en la revista española Cambio 16 , el ex dictador Jorge Rafael Videla reivindicó la represión de las Fuerzas Armadas en los años 70 y afirmó que "hoy las instituciones están muertas, paralizadas, mucho peor que en la época de María Estela Martínez de Perón".
"Vivíamos tiempos turbulentos y había que dar una respuesta. O tomábamos el poder o la subversión se hacía por la vía de las armas con las instituciones", dijo Videla, cuyas declaraciones generaron un rechazo unánime en la comunidad política.
La revista no aclara si el reportaje se realizó en Buenos Aires, donde el ex dictador cumple una condena en Campo de Mayo, o si fue en forma telefónica o por vía electrónica.
Además de haber sido condenado a cadena perpetua por crímenes de lesa humanidad, Videla enfrenta varios juicios y está procesado por el plan sistemático de persecución, tortura y aniquilamiento de personas.
El ex dictador afirmó que "en la Argentina no hay justicia, sino venganza" y acusó a los Kirchner de impulsar los juicios "con un espíritu de absoluta revancha".
Lejos de ensayar una autocrítica, calificó como un error el juicio a las juntas. Le salió al cruce el jefe del bloque de diputados de la UCR, Ricardo Gil Lavedra, que integró la Cámara Federal que lo condenó. Identificó a Videla como "la persona que ha sido responsable de haber cometido y ordenado los crímenes más atroces e inhumanos de la Argentina".
Mientras el diputado Carlos Kunkel (Frente para la Victoria) acusó al ex militar de tener "una intencionalidad perversa que busca debilitar el frente político interno", la diputada Victoria Donda (Frente Amplio Progresista), descalificó sus declaraciones y dijo: "Si hubiésemos tenido una pizca de revancha, Videla no podría estar diciendo las cosas que dice". También descalificaron su reaparición pública Federico Pinedo (Pro) y Adrián Pérez (Coalición Cívica), entre otros.
República desaparecida
La cabeza visible del Proceso militar se explayó en el reportaje sobre la actuación de las Fuerzas Armadas en la década del 70. Acusó al gobierno de Cristina Kirchner de promover un "castigo colectivo a todas las Fuerzas Armadas" y advirtió que "la república está hoy desaparecida y no tiene justicia".
Al responder preguntas muy amplias, con escasas repreguntas, Videla definió a Héctor Cámpora como "un hombre de poco carácter, manejable e incluso peligroso" y justificó la represión militar en las instrucciones dadas en octubre de 1975 por el entonces presidente provisional Italo Luder, al sostener que "prácticamente nos dio una licencia para matar". El propio Videla dijo que le garantizó a Luder que "el terrorismo sería derrotado en un año y medio".
Recordó que su relación con la Iglesia "fue excelente y muy cordial", y que contó con la colaboración de los empresarios. Insistió en que el extinto líder radical Ricardo Balbín le preguntó si estaban "dispuestos a dar el golpe".
El ex dictador reveló que luego del Mundial 78 el Proceso "había cumplido" su objetivo fundamental, que era "poner orden frente a la anarquía y el caos que enfrentaba al país", y que se planteó la posibilidad de abandonar el poder. Pero el conflicto con Chile y las disputas internas impidieron avanzar en esa vía.
Negó, una vez más, el número de 30.000 desaparecidos, al argumentar que hubo solamente 7000 presentaciones para reclamar el cobro de indemnizaciones dispuesto por el gobierno de Menem.


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