No son más de 200 metros, pero desvelan a la Casa Rosada y al poderoso grupo Cirigliano , concesionarios de Trenes de Buenos Aires (TBA). ¿Qué pasó en el tramo final del recorrido que terminó con el tren estampado en la punta de un riel? Todas las respuestas las tiene una persona: Marcos Córdoba, el maquinista que tenía el comando de la formación.
Tanto el Gobierno como TBA confían en que finalmente se compruebe que el envión final del tren y la falta de freno no estén causados por una falla mecánica, sino que se deban a la negligencia del maquinista. Esperan que la Justicia pueda probar que el sistema de frenos funcionaba y que jamás fueron accionados. Es posible que ése sea el final de la causa y que el aparato estatal termine siendo querellante en la causa contra el maquinista. Pero lo que pasó en esos fatídicos 200 metros tiene causas que van más allá del sueño del conductor de la distracción fatal .
Los conocedores de estos coches Toshiba, fabricados en Japón en la década del 50, coinciden en que difícilmente puedan fallar todos los sistemas de freno juntos. La explicación es simple: a diferencia de un auto, que cuando se le rompe el sistema de freno sigue en movimiento, un tren se clava en pocos metros. Ante la falla, inmediatamente se queda quieto.
¿Qué herramientas tiene el "motorman", como se lo llama en la jerga, para detener un tren? Varias, al menos cinco: tres que se accionen por demanda del conductor, del guarda o de algún pasajero que detecte la emergencia y dos más que automáticamente se ponen en funcionamiento cuando el tren detecta alguna falla o pérdida de presión en las cañerías que componen el sistema de frenado. Se podría contabilizar una sexta, que consiste en accionar la palanca de mando a la inversa y colocar las ruedas del tren rodando para atrás. "El tren patina, sobre los rieles, pero empieza a frenar", graficó un conocedor de este tipo de ferrocarriles.
En el Gobierno y en las oficinas de TBA miran y vuelven a mirar el video y coinciden en que no hubo ninguna disminución de la velocidad en los últimos metros. "No se aplicó el freno de servicio [el usado normalmente para detener el tren] y tampoco el de emergencia", dice una alta fuente que vio el video. Explica que no hubo un solo testimonio de los que se tomaron del que surgiera que antes del impacto haya habido una frenada importante o que la gente cuente que se fue para adelante por algún freno brusco. Esto hubiera sucedido, dice, si se hubiese accionado el freno de emergencia.
Nada de eso sucedió, dicen. Otra de las hipótesis que manejan es que no sólo la formación no estaba frenada, sino que además estaba traccionando. Dos especialistas en estos trenes indican que las defensas hidráulicas que se encuentran en la punta del anden soportaron la desaceleración del primer coche. Pero como cada uno de los vagones tracciona, los demás siguieron su marcha en ese fatídico segundo y se desaceleraron en los siete metros que se incrustó el segundo vagón en el que lo precedía.
Ayer, LA NACION habló largo con dos especialistas en estos trenes que conocen al milímetro cada uno de los componentes de los Toshiba. Ambos coincidían en que jamás habían visto una de estas formaciones sin frenos. "Los Toshiba se plantan. Ante la primera falla se quedan quietos. Salvo que se hayan modificado los sistemas de frenado", dicen.
Y allí empiezan las sospechas y las historias sobre la deficiente manutención que hace TBA y el pésimo control que ejerce el Gobierno sobre la concesión .
¿Podrá tapar un error humano el nivel casi de chatarra de uno de los ramales más demandados de la Argentina? ¿Podrán esconderse detrás de la eventual impericia de un conductor los años de desinversión, de política ferroviaria espasmódica y de falta de ideas para un sector tan sensible? ¿Podrán esconderse detrás de una palanca no accionada los miles de millones de pesos que van y que vienen pero que nunca se quedan en los ferrocarriles?
Esa será la apuesta de la Casa Rosada y de TBA. Quizá tengan un aliado más: los gremios. A nadie le conviene mostrar que dentro del ferrocarril mandan los gremios, paga el Estado y ganan todos: funcionarios, empresarios y sindicalistas. El negocio viró. Los empresarios prefieren vender trenes o servicios al Estado a llevar mejor y más pasajeros; el Estado optó por mantener la tarifa de regalo y apostar al "todo pasa" y los sindicatos callaron a fuerza de mejoras salariales.
Pero alguna vez algo falla. Y siempre pagan los mismos.
Uruguay limitó más la línea binacional
El gobierno uruguayo dispuso ayer que el servicio ferroviario operado por TBA que unía la localidad bonaerense de Pilar con la ciudad de Paysandú finalice su recorrido en Salto. La Administración de los Ferrocarriles del Estado (AFE) de Uruguay señaló que el Tren de los Pueblos Libres no recibirá subsidios y que permitirá su continuidad en tanto no afecte el transporte de carga, según informó DyN. El 22 de diciembre pasado, el tren binacional inaugurado por Cristina Kirchner y su par de Uruguay, José Mujica, había dejado de viajar hasta Paso de los Toros, localidad programada originalmente como meta.


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