NUEVA YORK (Reuters Health) - La honestidad y la
atención al detalle son las cualidades que se esperan de un
médico, aunque dos estudios sobre las solicitudes de inscripción
a los programas de entrenamiento en obstetricia revelan que
hasta 30 de cada 100 doctores nóveles se atribuyen publicaciones
inexistentes.
"Esperamos que sean errores y no intentos intencionados de
inducir a error", dijo el doctor Michael Frumovitz, profesor del
Centro Oncológico MD Anderson de University of Texas, Houston, y
autor principal de los estudios.
Estudios previos habían demostrado que entre el 1 y el 30 por
ciento de las solicitudes de inscripción a los programas de
residencia en radiología, emergentología, ortopedia y otras
especialidades suelen incluir referencias a investigaciones
publicadas que los revisores no pueden localizar.
El equipo de Frumovitz y un grupo de University of
Washington, que publican los resultados en Obstetrics &
Gynecology, indagaron si lo mismo ocurría en sus especialidades.
Para esto, el equipo de Frumovitz reunió las 258 solicitudes
de inscripción a un programa de MD Anderson en el área de
oncología ginecológica en el período 2004-2008. Los interesados
eran médicos nóveles que ya habían finalizado la residencia: 44
de los 148 que habían citado resultados publicados hicieron
referencia a una publicación que el equipo no pudo encontrar.
El equipo de la University of Washington, dirigido por la
doctora Anne-Marie Amies Oelschlager, revisó dos años de
solicitudes de inscripción a un programa de residencia en
obstetricia y ginecología: 357 de los 937 interesados habían
citado un estudio publicado o por publicar en una revista con un
comité de revisión.
Cuando el equipo buscó esas publicaciones, 156 de las 1000
mencionadas no existían. La búsqueda incluyó Internet, las bases
de datos de publicaciones y hasta las mismas revistas. Entre las
publicaciones confirmadas, el equipo detectó imprecisiones.
El error más grave fue que 62 interesados habían mencionado
una publicación "con revisión de pares" que no lo había sido.
Amies Oelschlager señaló que su estudio no pudo determinar si
se trataban de equivocaciones o de errores intencionales.
Las residencias y las becas de perfeccionamiento son
competitivas, y la experiencia en la investigación es un aspecto
favorable cuando se analiza cada caso. "Los interesados
engrosarían deliberadamente sus CV para llamar la atención y
obtener un puesto, y eso es preocupante. De los médicos se
espera honestidad", dijo Amies Oelschlager.
El doctor Lee Learman, profesor de obstetricia y ginecología
de la Facultad de Medicina de la Indiana University, consideró
que se desconoce si los errores en las solicitudes están
asociados con los errores en la práctica médica, pero los
consideró preocupantes.
Les recomendó a los estudiantes de medicina y los residentes
que adviertan que describir erróneamente sus calificaciones
tendría consecuencias negativas en sus carreras. "Aunque no
sepamos si esto predice las infracciones futuras, la mayoría de
los directores de las residencias y las becas de
perfeccionamiento no quieren asumir ese riesgo", señaló.
Learman alentó a esos directores a controlar la precisión de
las solicitudes y si no pueden hallar las publicaciones citadas,
les recomendó solicitarles una copia a los interesados.
En tanto, Frumovitz consideró que una forma de asegurarse de
que las publicaciones citadas existen es pedirles a los
interesados que adjunten una copia o un número de identificación
para facilitar su búsqueda. Y el equipo de Amies Oelschlager
sugirió que las facultades de medicina preparen a los alumnos en
la importancia de la autoría y la revisión de pares.
FUENTE: Obstetrics & Gynecology, marzo del 2012.


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