
Por Juana Restrepo | Es una tarde húmeda y caliente como casi todas en Cartagena. El taxista me pide la dirección, pero cuando le doy la descripción sabe hacia dónde ir porque la casa de Teresita Román de Zurec, en el barrio La Manga, no solo es famosa por su dueña, sino que se ha vuelto una insignia en toda la ciudad.
Teresita ha vivido toda su vida en esa casa, perteneciente a su familia; fundadora de Laboratorios Román S.A., uno de los más antiguos de América (1835), creado por su bisabuelo, el español Manuel Román y Picón. En ese laboratorio se creó la famosa gaseosa Kola Román, una bebida que no puede faltar en las casas de la Costa Atlántica colombiana, y que aún pertenece a Teresita y sus hermanos.
Así como su familia se destacó en toda la ciudad, Teresita también se volvió otra insignia de la ciudad, igual que la Kola, igual que su casa o que el puente Román, construido por su abuelo. A sus 85 años puede darse el lujo de saber que el libró que escribió en el año 63 es un bestseller nacional que ha vendido más de 100.000 ejemplares. Cartagena de Indias en la Olla ha sido editado 40 veces y traducido dos veces al inglés como The Cuisine of Cartagena de Indias.
Esta enciclopedia de la cocina cartagenera ha recibido varios premios y por eso Teresita es miembro de la famosa asociación mundial de gastronomía Chaine du Rotisseurs. Además, gracias a este libro, con alrededor de 1.400 recetas, más de una mujer se ha acercado a ella, o a sus hijos, a agradecerle por “salvarle el matrimonio”.
“Cartagena de Indias en la Olla es el libro más vendido de Ediciones Gamma y también el libro de cocina más exitoso en Colombia porque fue el primero en recopilar gran parte de la cocina colombiana y cartagenera que es la primera gran cocina fusión en Colombia, por toda la migración que llegó a la ciudad. Además esas recetas antes solo se pasaban por tradición oral. Con ese libro aprendieron muchas abuelas y mamás a cocinar”, afirma Carolina Artunduaga, editora de la nueva edición de este libro que cumple 50 años. Para este proyecto Ediciones Gamma contará con 200 recetas que eligió Teresita y la fotografía estará a cargo del australiano Quentin Bacon, uno de los mejores fotógrafos de cocina del mundo, y de Mariana Velásquez, productora, quienes hicieron el libro American Grown: The Story of the White House Kitchen Garden and Gardens Across America de Michelle Obama.
Al entrar a la casa Román, un monumento a la arquitectura morisca -nombrada patrimonio cultural de Cartagena-, es evidente que cada baldosa y adorno, que el papá de Teresita trajo desde España, se conserva inmaculadamente. La residencia fue diseñada por el arquitecto español Alfredo Badel, constructor de la Torre de Reloj y el Puente Román en esa ciudad. Aún en las tardes turistas o niños de colegio visitan esa joya arquitectónica, que no deja de ser hermosa a través de los años.
Adentro Teresita está sentada en una mecedora. Está vestida con un traje azul y tiene sus ojos perfectamente maquillados. Su rostro aún conserva mucha de la belleza por la que tanto la pretendían en su juventud. Se acerca para saludarme con un cariñoso beso y aunque pido agua insiste en que me traigan un Kola Román:
Su enfermera le recuerda que puede sentarle mal por el azúcar, pero ella hace caso omiso y se la bebe hasta el final.
-Mira esas baldosas. Esa frase en árabe quiere decir ‘Alá guarda esta casa’. Mi papá, era un hombre muy detallista: pensó cada detalle, cada columna, cada curvatura. Mientras tanto mi mamá se encargaba de hacer grandes cenas con unos platos suculentos. De mi familia materna viene el amor por la comida- cuenta.
En esa casa Teresita también guarda una colección de más de 1.500 muñecas que trajo de todo el mundo. Su afición por las muñecas nació de una diferencia de varios años con sus hermanos.
“Yo no tenía con quien jugar y me ponía a hablar con ellas, eran mi compañía y por eso quise tenerlas siempre conmigo”, dice. Últimamente, también las visita en el cuarto, les habla y las vuelve a sentir como compañeras.
Una brisa fuerte entra por la puerta que da al patio, el sonido de los pájaros, que vuelan de palo en palo, ambienta la conversación fluida, que como todo costeño, tiene Teresita.
Leer más »de La dama de la cocina cartagenera